“El tiempo como la espada, si no lo matas, te mata”
No había momentos de ocio y aburrimiento para Uzman, sobre todo desde que “la sagrada llama de la ambición prendiera en su corazón”. Uzman quería ser funcionario. Uzman iba a ser un funcionario del más alto nivel. Ese sería el objetivo último de su vida entera. Y es que, no en todos los países se considera el empleo de funcionario como de las profesiones más respetadas entre las profesiones. En Egipto, parece ser que desde tiempos remotos, se consideraba como ciudadano ideal al funcionario. “Los mismos faraones eran funcionarios elegidos por los dioses para gobernar el valle del Nilo”. Así parece que lo dice Naguib Mahfuz en este novela corta.
Uzman aceptaba la sociedad de la que procedía, en la que para un individuo como él, llegar a ser funcionario, incluso del más bajo nivel no era asunto fácil. No creía en revoluciones, sino en su propio trabajo y sacrificio. Su vida consagrada a Dios, materializado en ese objetivo sagrado, por algo provenía de un barrio en que religión y vida andan unidas. Esta meta sería la que ofrecería a su Dios en el juicio final, lo conseguido con sus renuncias. Todo eso se decía así mismo Uzman.
En este camino pedregoso va rechazando las oportunidades afectivas sinceras que le surgen, va también “dejando pasar los efímeros y simples placeres de la vida”. No es un mal hombre este Uzman, pues en su escalada social no pisa más cabeza que la suya. Aunque eso sí, de vez en cuando, un mal pensamiento de alguna desgracia ajena que le acorte un poco el duro camino, “¡Ay, señor, pero perdóname por mis malos pensamientos!” volviendo inmediatamente a su rutinaria disciplina.
Pero se va haciendo mayor, y a pesar de los logros, la melancolía por los sacrificios realizados no puede sino aparecer. Sólo el máximo nivel podría compensar lo perdido. Ahora “su ambición le parecía demasiado larga para una vida tan corta”, una vida que se le va yendo. Y es que la necesidad de calor humano, ahora cuando el tren se ha ido, le empieza a obsesionar, tanto o más que incluso la obsesión primera.
“Quiero saber el secreto de la existencia”
En resumen: me gusta todo lo de Naguib Mahfuz. No es de lo mejor que he leído de él, pero me gusta. Me resulta muy agradable la sensibilidad de este escritor.
Otro relato clásico de vampiros, en este caso estamos ante un especimen femenino.
Se trata de esos relatos que se hacen tan fácil disfrutar, envueltos en ese ambiente de sensualidad, objetos de deseo de exquisita belleza que aniquilan voluntades, el pecado, el mal, la magia, y sus poderes nigrománticos.
Se trata del amor del hombre mortal más allá de la muerte y en la muerte misma. Y también de una explicación a la creación del vampiro, y a su sed de sangre humana.
Un joven matrimonio, Walter y Brunhilda, se casan, y en pleno disfrute de la pasión enamorada, la muerte se interpone entre ambos. Brunhilda muere.
El enamorado marido tras un breve tiempo de desolada tristeza, ocupa su “lecho viudo” casándose con una segunda esposa: Swanhilda. Pero ¡Ay, esta segunda esposa!, es guapa, rubia, dulce y tranquila, pero ¡qué diferente a su Brunhilda!, tan morena, sensual, y poco moderada en los goces del amor.
¡Claro!, así la añoranza por su Brunhilda no tarda en reaparecer hasta tornarse en obsesión. “En su obsesión, Walter cambiaba el dormitorio de Swanhilda por la tumba de Brunhilda”. Walter llora sobre su fría e inmóvil tumba, e invoca, ¡vuelve! ¡vuelve! ¡Sal de tu sueño mortal! ¿Cómo puedes preferir la fría tumba a mis brazos enamorados? y finalmente sus deseos, “delirios del cerebro, de sangre fogosa, como los que emanan de los vapores del vino”, se verán cumplidos.
De nada sirvió las numerosísimas advertencias del brujo, que por centésima vez le repetía “¡No despertéis a los muertos!”, pero ahora ya tarde para vencer a la obsesión tan fuertemente instalada en su mente, Brunhilda sube de entre los muertos, como una irresistible vampiresa, de aliento hipnotizador …..
Un relato fantástico, con ese lenguaje tan ingenioso de los relatos inmortales del siglo XIX, con un final, pero ya digo solo un final, que dura apenas dos párrafos que me ha parecido forzado, pero que no hace desmerecer toda la historia.
De este relato me quedo con la característica de apatía que el escritor impone al vampiro, así como con la explicación que da a esta naturaleza. Se dice, algo así: al tratarse de seres que no participan de los sentimientos comunes, que no disfrutan de las actividades cotidianas que se suelen hacer, viven en un constante vacío, salvo cuando están en brazos de la pasión amorosa. Es por esta razón que necesitan el ansiado licor de la sangre, para llenar el vacío de su existencia. Es por eso que siempre están sedientos.
NOTAS:
En esta historia se chupa del pecho, no de la yugular.
Si en la muerte enamorada, la vampiresa estaba enamorada, en este relato, ante todo está el proveerse de la fuente de la vida, la sangre, que le permita continuar soportando el vacío existencial que persigue a la vampiresa cuando no está en brazos de la pasión amorosa.
No tiene el mismo ambiente gótico de los libros de autores irlandeses, como Carmilla y Drácula, ni el halo superticioso que encontramos en al ambiente de la historia de Drácula.
Leer "La novia de Corinto" de Goethe.
CRONOLOGIA DE HISTORIAS DE VAMPIROS:
No despertéis a los muertos de Johann Ludwig Tieck (alemán), publicada en 1.823, aunque probablemente escrita en 1.800. Se dice que es quizás uno de los primeros relatos de vampiros.
Años 60, Japón. Un hombre obeso; su
padre, ya muerto; y su hijo, también obeso, tienen en común un
mismo destino: la locura. Aunque de naturaleza diferente.
El hombre obeso percibe que su destino
es la locura, si no está ya ahí. ¿Hay una esencia común en la
naturaleza de su locura y en la de su padre?. Necesita conocer la
razón que hizo que éste se recluyera del mundo, hasta el día de su
muerte; Un descanso en esta obsesión, que más tarde se volverá a
recuperar, sucede con el nacimiento de su hijo retrasado, que como la
nueva vida que empieza cree poder crearse otra vida ligada a este ser
que lo necesita a él, ¿o es él el que lo necesita?
Y entre tanto, muy de pasada, pero con
su importancia: la locura que de forma casi generalizada dominó la
primera mitad del siglo XX, se nombran terribles sucesos como el del
genocidio de Nankín, Auschwitz, Dresden, Hiroshima, y que a mi modo
personal, no estaría mal pensar que fuese la razón del padre a
retirarse del mundo, pronunciando de forma repetida, siempre la misma
frase: “Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura”.
La locura del hombre obeso, diferente a
la del padre, bien pudiera ser derivada de las secuelas de una
sífilis mal curada, ¡o no! y el final de todo este deterioro,
consecuencia de la locura de este siglo XX, que se manifiesta en la
malformación que se transmite al nieto provocándole un importante
retraso mental. Pero todo esto no está nada claro.
Ya digo que me ha parecido una lectura
sencilla, pero muy extraña, de la que no estoy nada segura haber
llegado a entender lo que el escritor quería transmitir.
Así que, si alguien lo ha leído, y quiere dejar su interpretación ....
“Ama a tu madre, a tu madre, a tu
madre y luego a tu padre”(Mahoma).
“Madre, la palabra más bella
pronunciada por el ser humano. La más bella palabra en labios de un
hombre es la palabra madre, y la llamada más dulce es: Oh, madre”(Khalil Gibran)
Con estas citas que aparecen en el
libro comienzo la reseña, porque creo que pudieran ser las citas
que sintetizan gran parte del contenido del libro, un libro escrito
por un hijo poeta en reconocimiento a la madre ya muerta. Brevemente
diré que el escritor es un saharaui nacido en 1960, y afincado
actualmente en Madrid. Es además de escritor, profesor honorario de
la UAM, entre otras cosas.
Este libro, al margen de su contenido
tiene un significado particular en mi caso como lectora, porque se me
dio con la condición de que lo leyera y no me lo quedara, ya que lo
que me daban era como un libro viajero, que tenía que estar en
constante movimiento, pasando de unas manos a otras. Así que ya
digo, que ha sido pasado.
La madre es descrita como una madre
especial, amante de los versos y sabios de una cultura de carácter
oral como es o fue la saharaui, a la que gustaba memorizar, entender
y utilizar versos que enriquecen la conversación. A la vez que
vamos conociendo detalles de esa cultura oral, con sus nombres propios,
detalle éste que como explica Gonzalo en su epílogo, convierte al libro en un escrito de valor antropológico por las numerosas referencias a estos poetas de transmisión oral; también nos van llegando algunas de las historias guardadas en la
memoria de la madre, de la vida en el desierto, de las sabidurías
para sobrevivir. Y ya al final, como no puede ser de otra forma, recordaremos el drama que supuso, el
abandono inesperado y traicionero de España en 1976, que deja a
merced de Marruecos y Mauritania, al pueblo saharaui.
Es un libro muy personal y sencillo, y
que en mi percepción va mejorando conforme va avanzando, y en el que
a lo largo del mismo, la poesía está siempre presente.
Me despido con una cita que rescata en el epílogo Gonzalo Sichar Moreno, profesor de Antropología Social y Cultural de
la UAM, que en honor a la edad, dice:
“De niño: papá lo sabe todo; de
adolescente: papá no sabe nada; de adulto: ¡Ay, si viviera papá!”
NOTAS:
- Leer la curiosa historia de Michel de
Vieuchange, enamorado de Smara hasta tal punto que dejó escrito la
frase “Ver Smara y morir”. Al saber que su muerte estaba cercana,
dejó escrito su odisea en un frasco de cristal. De ahí saldría su libro póstumo, que ha sido considerado como uno de los libros de referencia dentro de las historias del
Sahara. (parece que su libro no está traducido al español)
El baile es corto como un relato;
intenso como una novela; y sin embargo es ligero y ágil, casi como
si fuese una obra de teatro. Me ha gustado muchísimo la forma en
que está escrito, y queda construido. A modo personal, diré que me
ha recordado mucho a Ibsen, con un final muy a su estilo.
Se desarrolla en París, en 1928. Una
familia que podría ser calificada de nuevos ricos, se instala en una
casa acorde a su nuevo estatus. Llega el momento de introducirse en
la anhelada nueva clase social, y ¡qué mejor que preparar un baile:
el primer baile!
El baile resulta como la ilusión para
empezar una nueva vida. Para la madre ver cumplido su objetivo de
alcanzar una reputación social y aceptación en esta nueva clase,
con romances y todo, ya incluso imaginados. Para la hija adolescente,
la puerta a esa otra vida que cree que disfrutan los demás, y que le
permita separarse de una infancia de educación rígida, estricta,
de constante crítica y falta de afecto que la está amargando, "¿se
puede ser una joven solterona con 14 años?" Se dice la protagonista.
Y a pesar de existir en esta novela,
deseos egoístas, sentimientos de rechazo, insignificancia, rabia,
competición, nostalgia, rencor y alguna trastada, no se
trata de un libro amargo, ya que se aligera muy bien el drama de los
personajes con una graciosa forma de describir los acontecimientos,
que hace que el lector vaya viendo también lo ridículo de ciertas
situaciones. Y es que, como dice la niña, parece ser que “las
personas mayores también sufren por cosas fútiles y pasajeras”
Un consejo, cuando en una fiesta una no
sabe qué decir, y si te encuentras en los años 20, se puede muy
bien recurrir, a la frase comodín que de forma burlona nos cuenta
el libro. Se puede repetir todo lo que queramos, y siempre se queda bien: “Me alegro
tanto ...”
No todos los genocidios que han
existido son conocidos. La gran mayoría pasan de forma desapercibida
(o casi) para nosotros.
En este libro, “El infierno de los
jemeres rojos”, Denise Affonço,
nos cuenta uno al que ella sobrevivió, el de Camboya, y eso fue
ayer, en los años 1970-1975.
Brevísimos
antecedentes: 1970, un golpe de Estado se produce en Camboya, apoyado
por EEUU que necesitaba un nuevo régimen para adquirir una mejor
posición en la guerra que estaba manteniendo con el país vecino de
Vietnam. Durante este período pro-americano que se mantiene hasta
el año 1975, momento en que EEUU pierde esta guerra de Vietnam, en
el campo se ha ido gestando la revuelta roja de los jemeres rojos
(camboyanos rojos), y que irán reclutando con ideas nacionalistas,
comunistas de Mao y de desprecio hacia todo lo occidental y de
ciudad, a jóvenes campesinos sin cultura alguna. Nada pudo contra
la crueldad extrema que el contagio de una ideología radical y
excluyente produjo, ni siquiera el hecho de que el pueblo camboyano proviniera de
una cultura imbuida de la filosofía budista, que era la religión
mayoritaria del país, y pacífica por excelencia.
1975.
El ejército así constituido de los rebeldes jemeres rojos con su
ideología radical se instaura en Camboya, y ahí ya empieza el
testimonio de Denise.
El
libro describe principalmente de forma detallada las durísimas
condiciones de estos campos de refugiados, con una pérdida total de
libertad; de carencia absoluta de las mínimas condiciones de vida
que necesita el ser humano para vivir dignamente y de abuso y
corrupción de los afines al poder. Como muestra ilustrativa diré,
que de los 9 miembros de su familia sólo sobrevivieron dos: ella
misma y uno de sus hijos. Murieron de inanición, agotamiento,
enfermedad e incluso ejecutados.
Una
cosa curiosa, es que bajo la presión y miseria de este forma de
someter al individuo, el ser humano es empujado, dice ella “al
egoísmo, a la mezquindad, a los celos, a las peleas, y al rechazo a
compartir”, y agrega, “en los campos, las relaciones de amistad
no tenían más presencia que las relaciones familiares”, y tras
leer el libro ni siquiera se podría decir que eran demasiado buenas.
La eterna pregunta: ¿cómo somos, primero compasivos y luego
egoístas; o primero egoístas y luego compasivos?
Enero
de 1979. Los vietnamitas entran en Camboya y se acaba este régimen
de los jemeres rojos.
Como
despedida, un ejemplo gráfico: Se llegó a hacer abono humano para
los campos de cultivo, de la siguiente forma: primero se pone una
capita de cáscara de arroz; luego una capita de cadáveres; otra
capita de cáscara de arroz; otra capita de cadáveres; otra capita
de ….. Por fin, se quemaba todo, y las cenizas, debidamente
tamizadas, era lo que en su momento se iría esparciendo por los
campos de cultivo necesitados de abono.
NOTA:
Explica
la autora que hay dos tipos de jemeres rojos: los jemeres rojos
pro-chinos, que fueron los autores del genocidio jemer; y los jemeres
rojos pro-vietnamitas, que son los que siendo comunistas no
participaban de esta ideología radical, en la que todos deben ser o bien obreros o bien agricultores; en la que se debe abediencia abosulta y buena cara a "Dios", (en este genocidio, el inexistente Angkar); la tristeza y la alegría no se expresan, ni tampoco está permitido sentir nostalgia del pasado; los niños son propiedad de "Angkar", él los educa; y como ocio y convivencia, las reuniones de adoctrinamiento obligatorias, entre otras cosas.
Ver la película "Los gritos del silencio", en ella se trata este genocidio jemer, gracias a el trabajo de un periodista norteamericano del New York Times, que estuvo allí.
Me gusta mucho Joseph Roth para
situarme en la época del desmembramiento del imperio austro-húngaro,
tras la I Guerra Mundial. De hecho, cuando pienso en esa época, me viene a la mente este escritor.
La novela comienza justo antes de esta
guerra, en Viena, en los escenarios donde se desenvuelve una joven aristocracia
decadente e inútil. Entre sus adjetivos escojo los de: “frivolidad
escéptica, melancólica petulancia, negligencia enfermiza y
ascetismo altivo”. Todo muy 'elevado' y 'exquisito', muy de pose, y
más vacío aún de contenido. Una forma muy estética e infantil de
auto afirmación, que rechaza valores, pensamientos, y actitudes, no
por reflexión, sino como una forma de diferenciarse del otro.
De forma graciosa cuenta el narrador, que es uno de estos jóvenes aristócratas, de nombre Trotta,
que él “vivía intensamente la
vida, en realidad lo que hacía era vivir intensamente la noche y
durante el día dormía también intensamente”.
Después de la guerra con una monarquía
caída, sin privilegios, tienen que ir adaptándose a los nuevos
tiempos, y no sólo de sustento, sino también de pensamientos.
La descripción de la nueva sociedad es
muy gráfica, con esa mezcla de lo nuevo y lo antiguo, como ejemplo,
entre otros muchos, la nueva mujer emprendedora y “fumadora”,
que asiste a conferencias de esterilización, con una pose de natural
naturalidad que el protagonista encontraba tan estudiada. El cambio
en el gusto estético, que tanto espanta al aristócrata, “esas
cosas horribles hechas ahora con materiales sin valor” porque “mal está cuando se engaña, pero hacer del engaño un mérito ….”
Me gusta Roth, sabe transmitir muy
bien el pensamiento de la clase social alta de la época. Hay
evolución y crítica en el personaje, aunque sigue añorando el
orden anterior, y en esa nostalgia, (al menos ya no es una
“melancólica petulancia”), de vez en cuando visita la Cripta de
los Capuchinos, que es donde están enterrados todos los emperadores
del imperio, símbolo del mundo ya desaparecido.
Un último
cambio, que me apetece recordar, ya al final de la novela: el anuncio
del nuevo gobierno del Tercer Reich. “los alemanes del Tercer Reich
que amaban a los perros lobos, a los pastores alemanes, ¡pobres
ovejas!, me dije”, es que Roth resulta divertido y supongo que esto quedará ya para otra novela ...
NOTAS:
Visitar además de la Cripta de los Capuchinos, el
cementerio de Hietzinger, en Viena. Además de estar allí enterrado,
en la ficción, el padre de este Trotta, también están enterrados
personajes de nuestro mundo real como Gustav Klimt, Otto Wagner, Alban
Berg …
El conde de
Chojnicki, otro tipo de aristócrata, el único que respeta Trotta en
este libro, bien pudiera ser un prototipo del protagonista del otro libro de Roth: “El
busto del emperador”.
Cosa curiosa el tema de los prejuicios. El hecho de que esta alta clase social se
considerara a sí misma, como una clase sin prejuicios, es más, tener prejuicios era un signo
de mal gusto. Sin embargo, desde fuera, una de las características
que das a esta clase, es precisamente la del prejuicio, porque rechazar todo lo
que está de moda, para diferenciarse del resto, me parece la madre
de todos los prejuicios.
Supe de este mineral, Coltan, por una
entrevista que la periodista Julia Otero le realizó a Vázquez
Figueroa, a raíz de la publicación de este libro. Era la primera
vez que lo oía, eso se puede entender, pero también era la primera
vez que Julia Otero lo oía, eso ya era más raro. Estábamos en 2008,
si mal no recuerdo.
Pues bien, el Coltan es un mineral
imprescindible en la fabricación de móviles, ordenadores, armas
teledirigidas, etc y etc. Es por tanto muy demandado por grandes
empresas de telecomunicaciones y tecnología.
El 80% de las reservas estimadas
mundiales de este mineral se encuentran en el Congo, y parece ser que
es una de las verdaderas razones por las que desde 1998 exista una
guerra en este país. Podría decirse en cuanto a saqueo, que el
coltan es en la actualidad, algo así, a lo que fue el caucho en la
época de la colonización. Parece ser que el saqueo persigue a este
país más que a ningún otro.
En la novela aparecen empresas y
nombres no de ficción, con otras que sí lo son, y su intención,
creo, es a la vez que entretener, transmitir al lector de la
existencia de un negocio internacional que no está, o por lo menos
que no estaba muy presente en los medios de comunicación.
La novela no me ha parecido muy buena,
pero hay que reconocerle el mérito de que gracias a ella, este asunto se ha hecho algo más conocido. A mí me compensó en su día por lo que en ella se denuncia y trata
de transmitir. Viene bien al lector que no conoce de este mineral ni
de su importancia en el mercado, ni de las razones reales de
determinadas guerras o apoyos a gobiernos concretos, por parte de
países del primer mundo.
Y así de camino, nos cuenta de la
existencia real de una milicia de mercenarios privada, llamada
“blackwater” (se dice que por ejemplo el gobierno de Bush la
estuvo financiando clandestinamente); de declaraciones de la ONU
sobre el peligro de la “privatización de la guerra”; de
operaciones de “dumping”; del por qué Ruanda y Uganda, países
“que facilitan los contactos con empresarios y clientes
occidentales” de este mineral cuentan con el apoyo de
norteamericanos en la ocupación de territorios del Congo; del coste
humanitario por las pésimas condiciones en las que este mineral está
siendo extraído; de Cuba; de las privatizaciones de tierras en la selva amazónica; de participaciones directas en empresas en
las que gobernantes-empresarios como George Bush padre poseen …..
NOTAS:
Volver a ver la película sobre la
crisis de los misiles que puso punto y final al apoyo norteamericano
a los anticastristas “Trece días”, durante la presidencia de
Kennedy.
Ver la historia de monseñor
Christophe Munzihirwa, arzobispo de Bukavu. Se dice que fue
asesinado por entre otras cosas afirmar que tras una división del Congo en varios
estados existía como finalidad, la de facilitar su explotación.
¿Qué fue lo que el 25-01-2011 hizo
que miles de egipcios se lanzaran a la calle para derrocar un régimen
autoritario que llevaba gobernando más de 30 años? ¿Cuál era la
situación social, política y económica en Egipto?
La gota que colma el vaso: el régimen de Hosni Mubarak preparándose para establecer su sucesión hereditaria.
Egipto, con aproximadamente 80 millones
de habitantes, la mitad de los cuales, viven por debajo del umbral de
la pobreza, representa más o menos un 30% de la población árabe
del mundo. Este detalle, además de su peso histórico en la cultura árabe, hace de Egipto un país clave en
el que fijarnos en los posibles desenlaces de cada una de las revueltas árabes que han caracterizado el año 2011.
Este libro es una recopilación
seleccionada de los mejores 45 artículos que el escritor fue
publicando durante los años 2009 y 2010, y que constituyeron uno de los
caldos de cultivo por el que “¡el milagro!” como lo llama el escritor, finalmente se produjera. Alaa Al Aswany fue uno de los que también estuvo en la plaza de Tahrir durante esos 18 días.
Este médico de
profesión; escritor reconocido
internacionalmente, aparece en este libro como un egipcio más, que con su arma: la palabra, no duda en utilizarla con
valentía, de forma afilada, directa, clara y brillante en los razonamientos, facilitando la reflexión, enardeciendo ánimos. Palabras, todas ellas dirigidas directamente a los egipcios, como él.
En sus artículos va desgrananado las diferentes facetas de la realidad social, económica y política del país, como la sanidad que deja en total desamparo al enfermo sin medios; frente al "magnífico" funcionamiento de los cuerpos de seguridad. Un dato: el presupuesto del Ministerio del Interior es casi el doble del que dispone el Ministerio de Sanidad; una educación que deja sin futuro a los que no tienen medios; etc, etc. En esa protección del régimen al régimen, cerebros desperdiciados que emigran, desacreditación del que estorba, y no pueden faltar tampoco los casos espeluznantes de torturas y maltratos. En resumen un gobierno para el poder y por el poder, en el que el dictador ha perdido todo contacto con la realidad. Se explica muy bien el fenómeno de "el aislamiento del dictador". Como resultado, y básicamente: los derechos de los ciudadanos no son respetados. Es por eso que firma cada uno de estos artículos con la frase “la democracia es la solución”.
No es un adulador, hay también mucha autocrítica, no le incomoda las reacciones. Como médico, sabe que antes de la curación, tiene que salir toda la pus. Entre las críticas está el asunto de la visión que desde algunos sectores se promueve de la mujer; el trato a
las minorías; la asunción de la parte de culpa en la visión que el occidental tiene del musulmán;
y todo eso queda muy bien reflejado, de una forma casi excesivamente crítica.
Pero también resulta esperanzador, pues
devuelve al egipcio el respeto que merece, recordando capítulos de
la historia egipcia moderna, con personajes concretos ejemplares
tanto de ayer como de hoy.
La mayor crítica para occidente, es si acaso, la negociación de los conceptos, dando legitimidad al gobierno egipcio, incluso contribuyendo a la farsa democrática (esto no lo hace con Irán), a cambio de favores que nutren los intereses norteamericanos e israelíes. No hay que sorprenderse de que el pueblo árabe "desconfíe de la palabra democracia en boca norteamericana"
Haciendo un brevísimo resumen, el escritor habla de dos
batallas en Egipto:
1.- La necesidad del derrocamiento del régimen dictatorial. En cualquier caso primer paso. Primordial.
2.- Y la defensa de la visión del
islam tradicional de Egipto, frente a la moderna invasión de las ideas intolerantes y excluyentes importadas de los saudíes
(se refiere a la corriente wahhabí y a la salafista).
Nos recuerda el escritor que “la costumbre del
niqab, barba …. no son costumbres egipcias, sino importadas de la
corriente wahhabí” que desde el boom del petróleo, en los años
70, con sus petrodólares han ido financiado estas corrientes, por todo
el mundo. Una queja de gobernar para el poder: “Es curioso que el gobierno trate a estos
grupos (wahhabíes y salafistas) con total tolerancia, y sin embargo
trate con brutal represión a los Hermanos Musulmanes”. Para el
escritor una de las explicaciones es el hecho de que estas corrientes insten al musulmán a obedecer al gobernante. Postura que beneficia al poder.
Anécdota: Cuando habla del fenómeno de
“el aislamiento del dictador” nos da un ejemplo, el de María
Antonieta, que ante el levantamiento, pregunta, ¿pero qué les pasa
a toda esa gente?, le contestan: no tienen pan. A lo que ella dice:
¡pues que coman pasteles!
Me despido con una preciosidad. Es tan bonito que pensé que sería fantástico tenerlo en español, así que, entre que me enviaron la letra de Alejandría; Ambar que lo ha traducido; Susana (que es poeta) que le ha dado el visto bueno al texto traducido, y yo que he puesto los subtítulos en el lugar exacto de las frases que vamos escuchando ... Tras todo ese largo recorrido, aquí está acompañado, con unas preciosas imágenes y música, la voz del poeta:
NOTA:
- Leer “El camaleón” de Chéjov,
muy apropiado a la camaleónica adaptación del oprimido.
¡Ya sabemos a dónde va esta joyita! porque acaba de salir el primer premio de la Lotería del Niño 2012, y ya no me queda más que felicitar a Jesús y mandarle este pedazo de libro.
¡Allá va!
¡Mission accomplished! (Jesús me confirma el 11-01-2011 que lo ha recibido)
¡Hasta abril! Ahí ya sabéis que elegís vosotros el premio.
NOTA: Explicaciones de cómo se ha obtenido el ganador, aquí.
Primero de todo, deciros a todos los interesados en este libro maravilloso de Coetzee, que me alegro muchísimo que os hayáis animado. El libro lo merece, y creo que lo leais cuando lo leais, no lo recordaréis como un mal regalo. ¡Mucha suerte y muchas gracias por participar!
La forma en que vamos a calcular el nombre del futuro dueño de este libro, será así:
①.- Buscamos el primer premio de la Lotería del Niño, que será algo así:12345
②.- De este número miramos exclusivamente la última pareja de cifras. En el ejemplo, nuestro número sería el45.
Como sois 33 participantes, y con la pareja elegida salen 100 posibilidades, cada uno de vosotros tenéis 3 números: el que yo os asigné, más dos más, que son los que resulten de sumarle a vuestro número, el número 33. Para que no tengáis que hacer muchos cálculos, os lo pongo fácil en esta tabla, para mayor comodidad vuestra:
ACLARACIONES: Como se ve, sólo hay un número que no tiene premio:el99. Así que, si la última pareja fuese el 99, cogeríamos la pareja inmediata anterior, que en nuestro ejemplo, sería el 34, y así sucesivamente. Si tuviésemos la mala fortuna de que el primer premio de la Lotería del Niño fuese el 99999, entonces aplicaríamos todo lo aquí dicho al segundo premio.
Por último, en caso de que el ganador no apareciese, el premio se calcularía, nuevamente, cogiendo la pareja anterior, y así sucesivamente, hasta que el premio encuentre dueño (aunque esto no creo que sea necesario, pero mejor aclararlo por simple precaución)
Elizabeth Costello, es una escritora
australiana de prestigio nacida en 1928; Blanche Costello, es su
hermana, y además una misionera médico de relevancia. Ambas ya
ancianas. Estamos casi en el año 2.000. Poseen la edad y posición
para decir lo que piensan. La misma Elizabeth reconoce:“yo digo lo
que pienso. Soy una anciana. Ya no tengo tiempo para decir cosas que
no pienso”. Y los lectores empezamos a frotarnos las manos …
Diría que el punto fuerte de este
libro es impresionante. Creo que cuestiona si el Renacimiento ha traído lo que se pensaba en sus orígenes, de la mano de su
movimiento intelectual: el humanismo.
Creo que este movimiento, tanto visto desde una perspectiva afín al mismo, como por otra no tan afín, queda en este libro desmitificado, en cuanto a su objetivo inicial de dar respuestas al hombre.
Para ello, Coetzee ha elegido a estas
dos mujeres y hermanas, y me parece que ha sido así
deliberadamente: primero porque al ser mujeres puede permitirse
ciertas libertades en los argumentos, ya que para él cuando una
mujer habla, no duda en utilizar ejemplos para explicar argumentos,
aunque puedan resultar crueles, y además dice, que lo hacen de una
forma que los hombres casi nunca se atreverían a hacer; y por otro
lado, el hecho de que sean hermanas, hace ver cómo esas dos perspectivas, repercuten en la vida de cada una de ellas: la humanista en la que se encuentra más cercana Elizabeth; y la visión de la Iglesia no reformada (aunque secundara a Lutero) en la que se encuentra más cercana Blanche.
Así que por un lado tenemos a
Elizabeth Costello que se mueve en este mundo de las Humanidades,
aunque sea crítica con lo que hoy se considera humanismo. Es
consciente de que las humanidades no ha conseguido dar las
respuestas a las “almas llenas de apetitos” que acuden a
nosotros, dice. A Elizabeth Costello sólo le interesa una parte de
esa herencia, que ella llama la de “los griegos correctos”. Y nosotros, acompañándola por las universidades, en cenas, comidas, encuentros
y hasta en algún que otro crucero, rodeados de otros invitados
eminentes de todas las diferentes disciplinas que componen las
humanidades, como historiadores, psicólogos, teólogos, politólogos,
profesores, escritores, filósofos , científicos, etc, vamos a escuchar en primera fila esas conferencias, conversaciones
y debates en los que quedan reflejados una variedad ideológica en la
representación de las diferentes posturas. Resultan unos debates delicatessen
y además desarrollados de una forma tan amena, que convierten este
libro en una joyita imprescindible, con mucho de didáctico.
Entre muchos temas, está:
El tema de los animales, con
muchos temas satélites como el vegetarianismo, el maltrato animal, y
muy especialmente la existencia de las granjas industriales, “estamos
rodeados de una industria de la degradación, la crueldad y la muerte
que iguala cualquier cosa de que fuera capaz el III Reich”. Llega a
comparar la postura que nosotros adoptamos ante las granjas
industriales, como la de esas gallinas y cerdos hacinados, por poner un ejemplo, con la
postura que los alemanes mantuvieron “de mirar hacia otro lado”
durante el holocausto judío. Es que Coetzee siempre va buscando
amigos. Es genial.
Son discusiones de nivel, en las que
intenta buscar por ejemplo, un origen filosófico o movimiento
histórico que explique la actualidad, y todo ello sin resultar algo
de difícil digestión para el lector. Me encanta en especial, cómo
cuestiona lo que para Descartes fue la razón universal, citando a
Kant que al respecto, dice: "La razón tal vez no constituye el ser
del universo sino, simplemente el ser del cerebro humano" y añade
Elizabeth Costello, “y aún peor, el ser de una sola tendencia del
pensamiento humano”.
Otra cuestión fantástica es sobre
la existencia del mal, se dice: ¿se
debe de escribir la maldad? ¿No es esa una forma de
transmitir ese mal? No hay nada más que ver el mal cuerpo que nos
deja. ¿Se puede criticar a estos escritores, como transmisores del
mal?, ¿pero no sería más bien, que el que esté criticando esta
transmisión del mal, lo que está en realidad es pidiendo a voces
¡por favor, por favor! “¡Déjame mirar a otro lado, déjame mirar
a otro lado!” y que el que realmente es capaz de escribirlo y
leerlo está mostrando una naturaleza fuerte de carácter en el
sentido de que esto no lo tambalea, sino con determinación le hace
mirar la maldad de frente y aprender de ella?.
Y como no puede faltar en Coetzee: el
asunto del deseo. Dice algo así que cuando con la edad, el deseo
le va abandonando a uno, adquirimos una distancia desde la que
observamos el mundo, y desde esta distancia nos damos cuenta de que
es el azar y este deseo (o apetencia) lo que construye el universo.
De otro lado está Blanche, la parte
más radical, que niega el humanismo actual de las universidades, porque para ella el humanismo ha fracasado, ha muerto, y en manos de
la misma razón que en el Renacimiento lo hizo posible, al haberse
desviado de lo que persiguió en un principio. Y este punto de vista
es explicado también y tan bien. Resumiendo, Blanche dice: si el estudio de las
Humanidades hoy “se reduce a imaginar simplemente nuestro potencial
más oscuro, tengo cosas mejores en que emplear el tiempo. Sí, por
otro lado, el estudio de la humanidad ha de ser un estudio de lo que
puede ser el hombre renacido, esa es una historia distinta”. Para Elizabeth, hay una parte del Renacimiento que no se puede pasar por
alto, “las humanidades nos devolvieron nuestra belleza humana. Eso
fue lo que nos enseñaron los griegos correctos”. Para Blanche, esa
belleza no aporta nada a la gente normal (creo que se refiere sobre todo a los muy pobres y oprimidos) “que no quiere a los griegos. No quieren el reino de formas puras. No
quieren estatuas de mármol. Quieren a alguien que sufra como ellos.
Como ellos y por ellos. Estas escenas las verás aquí, en
Brasil, en Filipinas y hasta en Rusia” Y sigue, y sigue y sigue …
El final es lo que menos me ha gustado,
es muy kafkiano, pero aviso que habrá a amantes de este tipo de
simbolismos que les encantará, y para los que no tanto, decir que no llega ni a
ocupar el 2% del libro. Y es también quizás necesario para
aligerar la importancia de todo este universo de las creencias.
Como despedida algunas curiosidades:
Entre los muchos temas intrusos
que aparecen, me quedo con el de: el escritor y la inmortalidad, en
el sentido de que ¿cuánto pueden durar en nuestra memoria las obras de los escritores, y así sobrevivir estos escritores en sus obras?, porque ¿hasta dónde podemos cargar en la memoria de las
generaciones venideras con los autores del pasado?. Algo que por otra
parte ya decía Marco Aurelio en su libro de “Meditaciones”,
sabía que más tarde o más temprano, al final quedaría olvidado
(en su caso, aún no ¿eh?).
Otra curiosidad: Cuando Albert
Camus era pequeño, su abuela le pidió que trajera del corral una gallina para
la comida. Él se la trae, y la abuela la mata cortándole el cuello. El grito de
la gallina se grabó en su cerebro para siempre, y de tal forma que
años más tardes, ya adulto, en 1958 escribe un texto muy apasionado
sobre lo que significa la guillotina, y causó tal impacto que
Francia abolió la pena de muerte.
REGALO DE NAVIDAD PARA LOS SEGUIDORES
DE LOS MIL Y UN LIBROS.
La pantera se quiere meter en alguna chimenea. ¡No sean tímidos!
EL GANADOR SE DETERMINARÁ
CON EL SORTEO DEL NIÑO DEL 6 DE ENERO DE 2012:
Como me ha gustado tanto y lo veo un
libro imprescindible, de esos que tarde o temprano acabarás cogiendo
en una etapa de tu vida, aunque a algunos de vosotros no os apetezca
ahora mismo, pues es mi regalo de navidad, para el que lo quiera. No
hay que hacer NADA. Únicamente dejar un mensaje diciendo
“PARTICIPO" (y esto es así para cualquier tipo de seguidor, viváis donde viváis). ¡Suerte!
Plazo límite:hasta el
día 4 de enero, inclusive.
El día 5 de enero de 2012, comunicaré
el método de cómo calcularemos el número ganador.
El día 6 de enero de 2012 con el
Sorteo del Niño, ya cada uno sabrá si ha sido o no el ganador. Aunque
por supuesto, aquí lo publicaré.
DESPEDIDA POR VACACIONES:
Ya no publicaré más hasta el 13 de enero del 2012. Aunque iré siguiendo el tema del regalito de este libro de Coetzee. Me apetece despedirme con una canción catalana preciosa y con unas imágenes de Montserrat que quitan el hipo. Me lo he traído de "Boja pels llibres". ¡Hasta pronto y felices fiestas a todos!
NOTAS SOBRE EL LIBRO:
1.- Ver los escritores nigerianos, Amos Tutola
y Ben Okri. No considerados por los nigerianos cultos. Se dice que
escribían en inglés las historias africanas de la tradición oral.
Para occidente eran escritores exóticos.
2.- Interesantísimo la historia de
Lorenzo Valla, que en el Renacimiento cuestionó las traducciones del
griego que San Jerónimo había realizado de la Biblia y que la Iglesia daba por buenas. “La Iglesia se arrogó el monopolio de la
interpretación”
Lorenzo Valla cuestionaba el volver a los griegos,
“presentar el helenismo como religión alternativa a la
cristiandad”, porque “el helenismo fue la visión única de la
buena vida que pudo ofrecer el humanismo”, y “cuando fracasó el
helenismo, el humanismo entró en quiebra”
3.- Ver libro de Paul West, concretamente
el libro “Las horas espléndidas del conde Von Stanffenburg”
4.- Un libro que por ejemplo desarrolla
el horror de las granjas industriales: “Otra forma de vivir” de
Jane Goodall.
Si plantáramos en un terreno semillas
de ideas, surgiría “Nada que no sabías”. Un libro un poco loco
que me ha gustado mucho, que ha conseguido mantenerme todo el rato curiosa, haciendo lo mejor que se puede hacer en estos casos: dejarse llevar.
Hay en este libro un mundo onírico de
las letras que toman vida, como si éstas fueran personajes de carne
y hueso, juegan todo el rato, y juntas quedan de maravilla,
reflejando pensamientos e ideas unas veces algo surrealistas, y
muchas más con sentido muy realista, pero en cualquier caso, siempre
divertido, porque este don el escritor lo domina muy bien: “Si
hacés algo sin sentido al menos hacelo divertido” y entre letras y
letras, de vez en cuando, debido sólo a que el escritor no tiene
nada de racista, aparece algún número, porque hasta éstos tienen
hueco.
Entre este desfile de pensamientos, que
me recuerdan a ratos a esos que se van colando en la mente del meditador, me han gustado
especialmente los referidos a sus viajes. Aparece Alemania, que si
algún día voy, lo primero que haré es ver si hay o no hay bancos
para sentarse; Nueva York, al que él llama “Fea York”; Oriente
Medio; Argentina; Rusia; Polonia; España; etc, etc. Estupendas las
anécdotas como por decir alguna, la de los italianos que viendo el
museo de Auschwitz, pasan a toda velocidad por la parte dedicada a
Mussolini; Y todo lo demás como, los comentarios anti-tabaco; la
descripción y comportamientos en los velatorios; la política, con
referencia a MacCain y Obama, por ejemplo; la Argentina expoliada de
Menem, el lamento por la pérdida del orgullo argentino que parece haber pasado a la actividad de copiar a los países del hemisferio
norte; también cuando habla de lo nostálgico; de las relaciones de
pareja, o familiares; y que no falte la soledad y el escritor; y
mucho más que no puedo decir por no hacer esto tan largo.
Me imagino a este escritor, con mucho
de viajero, correteando las calles, visitando lugares, “borracho de
ideas” y eso sí, siempre bien armado, porque como él mismo dice
“sin libro, sin cuaderno ni lapicero, soy como un americano en una
tierra distinta”.
He aquí algunos ejemplos cogidos al azar:
“El
tiempo es el cirujano estético de los recuerdos”
“Explicar
la imaginación es como preguntarle a la cordura por qué no es
divertida”
“Los minutos son kilómetros que si son bien recorridos alcanzan
una velocidad inmutable. La felicidad es velocidad. Es por eso que la
tristeza es tan lenta”
“El libro que te dice una cosa hoy, igual mañana se queda callado”
“El tiempo es el significado más variado. Lo hechos nunca dejan de
ser pero los significados sí”
“Nos
quedamos cuando la risa es gratis y nos vamos cuando el compromiso es
caro”.
Me ha parecido
un libro diferente. Es inteligente, creativo e innovador. De esos destinados a ser releídos de forma
caprichosa, porque después de haberlo ya leído de corrido, ahora
apetece seguir leyéndolo, pero a ratos y al azar, salteando párrafos.
Como despedida, una cita divertida del libro, que
dedico a los que somos lectores, veamos:
“Un tipo infeliz es aquel que entra
en una librería sin haber terminado su libro”
Última despedida, una genial: “El
comunismo es el capitalismo con censura y la democracia es rojiza”
Paul Auster antes de ser escritor, por necesidades de sustento fue traductor de otros escritores.
Cuando sus asuntos económicos estuvieron más resueltos, pudo dar el salto a novelista, y se convierte en palabras del a su vez traductor, Justo Navarro, en un "traductor del mundo en palabras".
Esta actividad de escribir, el escritor la realiza por necesidad, como una droga, algo que repiten casi todos los escritores y parece que bien podría tratarse de un rasgo común que distingue al escritor del que no lo es.
Paul Auster, dice también: “no es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor cuando no lo hago”.
En esa traducción del mundo, de la que sale la escritura del escritor, Paul Auster encuentra que hay un idioma que ese mundo tiene, y que no es otro que el puro azar, el azar que nos convierte a todos en juguetes del destino, y que al escritor viene tan bien, para construir sus novelas.
Esta idea del azar parece que fascina a este autor.Y de esto, es precisamente de lo que creo que va este libro, de coincidencias, que son anotadas en el cuaderno rojo del escritor, y que aquí son recopiladas (algunas sólo, supongo), resultando una serie de historias muy breves, que tienen de interés, el que en ellas existan estas coincidencias o casualidades: algunas de las cuales le han sucedido al propio escritor; y muchas otras, a otros aunque que le fueron contadas.
Creo que puede ser un libro que guste y compense mucho al que tenga el gen de escritor. Puede que por eso, a mí que soy exclusivamente lectora, me resulte algo insulso, que no le encuentre mucho más aporte fuera de lo anecdótico que estas coincidencias aportan a las historias, y lo que de biográfico puedan tener, aunque eso sí, se trata de un libro bien escrito.
(Es el escritor del conocido libro de
“Los viajes de Gulliver”)
No se puede dudar que estamos en una
gran crisis que no deja de crecer. Este relato encaja de maravilla
con todo esto. Ahora lo veréis, aunque por fortuna está escrito en tono satírico. Tiene su gracia y algo más.
Dublín, una época entre el siglo XVII
y XVIII, la época de los personajes de Cándido. El escritor harto
de saltar sobre la miseria en la que vive gran parte de la sociedad
de su tiempo, se le ocurre una idea para paliar esta nada deseada
situación de extrema pobreza. Pudiera dar otras ideas más
racionales y abogar por medidas tipo: fomentar el consumo de
productos nacionales; no derrochar, realizando un consumo razonable;
no comprar objetos que “fomenten un lujo exótico”; llevar una
vida más tranquila y coherente; ser más solidarios y compasivos
con el débil; y por supuesto desarrollar el comercio e industria
con honestidad, etc. Pero estas medidas son sólo racionales en
apariencia. Y prueba de ello es que han pasado unos cuantos siglos y
seguimos hablando, un poco, de lo mismo.
Así que no, no serán esas sus
propuestas, porque no hay que ser ingenuos de lo que no se puede
conseguir. Hay que reconocer la realidad de lo que somos capaces de
hacer. En su época él se da cuenta de la gran cantidad de
mujeres en condiciones tan miserables que no pueden mantener a su
prole o proporcionarles un futuro mejor fuera del vagabundeo y
delincuencia, salvo que esos futuros hombres y mujeres se vendan a sí
mismos en algún país lejano o se ofrezcan a luchar en cualquier
otro país. Pero bueno, Jonathan Swift ahora está aquí y ha pensado en
una posible colocación para todas estas personas sin oportunidades, que de no pensar en algo, van directos a formar parte de la lacra de la sociedad. Ahí va:
¿Por qué no ofrecer a la venta a los
niños de un añito de edad? porque al ser a esa edad cuando son
destetados, y por tanto una carga para la familia o para las
parroquias, pues mejor venderlos bien rollizos, como un
manjar, para el consumo de familias pudientes que pagarían muy bien
estas delicatessen. Al fin y al cabo, de alguna forma ¿no se los
estaban comiendo ya?.
Esto permitiría que los padres no
vivan en la mendicidad, que puedan invertir parte de los beneficios
en la cría de más criaturitas, y continuar así el ciclo. Entre
las muchas ventajas, se evitarían los abortos; disminuirían los
molestos católicos, que encima son los que más procrean para
desgracia de Irlanda; y no hay que olvidar que al no ser los arrendatarios
de tierras ya tan pobres, los propietarios podrían
contar con algo embargable, para el caso de que no pagasen sus
alquileres. Como se ve, es una forma para que las familias que antes vivían en la auténtica
miseria , ahora puedan contar con recursos, y de rebote se combatiría
el maltrato femenino, porque los varones las cuidarían con tanto mimo como el ganadero trata a sus yeguas. Todo esto viene a decir, ni más ni menos.
POSDATA: Para detalles de esta
industria cárnica, y cálculos meticulosos de la prosperidad y
progreso que se repercutiría en la sociedad, váyase directamente al mini-relato.
POSDATA: A raíz de esta entrada he conocido un blog que merece mucho la pena. Dedica muchas entradas a este escritor; también a Jack London; además de otras asuntos todos muy interesantes y amenos. El sitio se llama Little Politik, y encima su autor es el traductor de este libro. ¡Un lujo!.
NOTAS:
Este relato aparece también como
referencia en el libro de Coetzee “Elisabeth Costello”. Parece
que lo utiliza como una comparación de que si se puede comprender lo
inadmisible que sería una situación así en la que se matan bebés
para consumirlos, ¿por qué no pueden haber personas que encuentren
igual de inadmisible matar a lechones para comérselos?
Y luego en su línea, dice que por qué
tiene que ser interpretado como una ironía macabra, en vez como una
proposición seria. Yo en este caso le doy la razón a los
profesores que enseñan una interpretación irónica, pero está muy bien leer otra interpretación, porque el caso es que también vale. Supongo que es un ejemplo extremo de relativizar algo, como sabemos hacer con los toros, por ejemplo.
“Todo lo que muere” es el título elegido en una lectura conjunta que me apetecía mucho participar. Con esta iniciativa organizada por 'Bitácoras de (mis) lecturas'me estreno doblemente, ya que es la primera lectura conjunta en la que participo, y es también la primera novela negra que leo.
Hoy 11-11-11 es el día en que me toca publicar esta reseña, y no podría haber fecha más enigmática, y tan a juego con el libro. Y para colmo de los colmos, he tenido la suerte de haber ganado en el sorteo, que este mismo blog ha organizado, el segundo libro de esta serie de 9 novelas del detective Charlie Parker. ¿Se puede pedir más? ¡Gracias Booki! Allá voy. Veremos:
En esta primera novela, se explica las razones que convierten al policía Charlie Parker en un detective privado muy sui generis. Mucho tiene que ver el que su mujer e hija hayan sido las víctimas de un macabro crimen, perpetrado por un sofisticado asesino en serie, que quiere mostrar y demostrar algo más con su meticulosa puesta en escena. El escritor sitúa la novela en 1997, en EEUU, el país con mayor número de asesinos en serie, como explica el FBI en esta novela, y que en tono jocoso, añade Charlie Parker, “el mayor productor de asesinos en serie del mundo”.
En el libro se investigan principalmente dos casos, ambos de asesinos en
serie, pero tienen en común ser de la misma naturaleza, del mismo mal, porque me ha parecido que el mal es presentado como una entidad viva, que se transmite de generación en generación, a lo largo de toda la existencia de la humanidad. Las diferentes manifestaciones, son sólo diferentes ramificaciones del mismo engendro.
Para dar argumento y una intriga algo esotérica a esta idea, el escritor nos habla del libro apócrifo de Enoch, que hasta el siglo IV formó parte de los textos cristianos. En él se dice que hubieron ángeles pecadores, hijos de Dios, entre ellos el Diablo, que no pudiendo vencer el deseo que sentían por las mujeres mortales, se unieron a ellas, y del fruto de estas relaciones surgen los seres responsables de todo el mal que existe en el mundo.
Así que según esta explicación, al diablo, se le echó y no porque su pecado fuera el orgullo, sino porque fue el deseo: “el deseo de humanidad” que no tiene.
Charlie Parker, bien pudiera tener algo de guardián del bien. Se mueve en este sórdido ambiente (que tan bien conoce) como pez en el agua. Conoce a las fuerzas del orden público, desde la policía local, hasta el FBI, así como a los delincuentes, el crimen organizado. Sabe tratar con ellos. Y eso le dice Louis, el amigo delincuente "Tío, es que vas haciendo amigos allá donde vas"
Un ejemplo más gráfico
Un desollamiento de Miguel Angel
No escatima el escritor en detalles, desde la descripción de las autopsias; la descripción de los distintos tipos de armas; el escenario de los crímenes, en el que el recurso más impactante es el desollamiento, que acompaña con una puesta en escena que pone los pelos como escarpias, inspirados en obras de arte, mitos griegos, y manuales de anatomía existentes en el mundo real.
Sin embargo lo que más he disfrutado es la riqueza de la caracterización de los personajes; así como de los ambientes: Nueva York, Nueva Orleans, Louisiana, entre otros; el lenguaje irónico que consigue suavizar la dureza con ese aporte de humor; la descripción de grupos humanos marginales, como la etnia cajún, en rivalidad con la población marginal negra; y sobre todo el recurso de introducir lo sobrenatural, en la que unas voces en sueños o a través de una vidente criolla, aparecen para darte desasosiego o tranquilidad. Me ha gustado cómo queda ese toque etéreo y misterioso en el libro. Todo esto hace que el escritor consiga que el lector se mantega expectante a lo largo de toda la novela.
Una pieza típica de museo de anatomía
POSDATA:
Sale España en el libro, concretamente por el Museo de Anatomía de la Facultad de Medicina de la UCM, la página web ahora está en obras, (no todo tenía que ser buena suerte). Y es citado por las piezas que parece que allí se encuentran, gran parte gracias, dice, al esfuerzo que el Dr. Juan de Velasco, hizo en la primera mitad del siglo XIX.
Como despedida, algo menos tétrico, y de lo que también hay mucho en el libro, una de los cantantes que sonaban en un bar cajún.
Willie Nelson:
RESEÑAS DEL RESTO PARTICIPANTES EN ESTA LECTURA CONJUNTA:
Un
simio es cazado en su entorno natural. Es traído a Europa para su empleo, según su adaptación: al music hall o al parque zoológico. El proceso de
domesticación de este animal ha sido tan extraordinario que fuera de toda previsión acaba impresionando a
toda la comunidad científica.
El simio, al que llaman "Pedro el Rojo", tras 5
años de evolución, aparte de ser capaz de hablar, también ha conseguido adquirir la cultura propia de un
europeo medio.
Se dirige a los miembros de la Academia de las
Ciencias para hablarles a modo de discurso, si no de su vida
simiesca, que ya no puede recordar al haber quedado totalmente
sofocada, sí del proceso de evolución que le ha hecho llegar a los
magníficos logros que ahora todos pueden admirar. Y es aquí precisamente, en este discurso, donde Kafka se centra para dar sentido a este relato de apenas 20 páginas.
¿Hasta qué punto es tan maravillosa
la evolución experimentada? porque sintetizando, el sentimiento que
la obtención de dicha evolución le ha producido al simio, ha sido
de indiferencia por el logro en sí; además de que, diría que
cierta apatía hacia los seres humanos; y un sentimiento de soledad
al no encontrar especímenes como él: los otros simios con los que
se relaciona tienen la mirada loca o rara del animal domesticado, que sólo él sabe reconocer.
Necesita una salida para vivir, fuera de una jaula poco generosa. Esta necesidad es la que inicia su proceso de evolución, empezando por aceptar primero el yugo del abandono de los orígenes, la única
salida que nunca podrá volver a tomar. Prueba imitando el
comportamiento humano hasta quedar totalmente domesticado. Duro será
el camino. Nada más. No habla de libertad. Para él “el
sentimiento de libertad es de los más sublimes, y así de sublimes
son los correspondientes engaños”. La salida era poder moverse
fuera de la jaula, adonde fuera.
En este aprendizaje se da una curiosa
relación, y es que conforme más se va evolucionando hacia lo
humano, más estrechas se van haciendo las salidas, “la puerta
total que el cielo forma sobre la tierra se va estrechando cada vez
más” y por otra parte, se da la situación de que a la vez más
cómodo se va sintiendo entre nosostros, y ya no sabrá
vivir de otra forma.
Parece que es un relato que se presta a
interpretaciones, algunas tienen que ver con la condición de judío
de Kafka, pero me parece importante destacar la de Coetzee, que me
parece que ha dado en el clavo. Sólo por eso me ha apetecido tener este libro entre todos los demás. Y aquí queda.
NOTAS:
Coetzee dice:
En 1912 la Academia Prusiana de
las Ciencias establece en Tenerife un espacio para experimentar con
las capacidades mentales de los simios.
En 1917, Wolfgang Köhler,
uno de los científicos de este programa, publica el monográfico
“La mentalidad de los simios”, en la que los experimentos
realizados son descritos. Unos meses más tarde, en noviembre de
1917, Kafka publica este breve relato. En el monográfico del científico, el simio
más avanzado era Sultán. Para Coetzee, Sultán es el simio con el que Kafka se inspira para crear a Pedro el Rojo. Así por encima, para Coetzee, cuando Kafka habla de simio da por sentado que está hablando primordialmente de un simio, por eso lo relaciona con este monográfico. Para él el simio imita al humano no por fascinación sino por la necesidad de buscarse una salida fuera de vivir en un jaula, ya que es bajo estas condiciones de encierro cuando las consecuencias son más devastadoras al impedir que exista "el flujo del goce que deriva de vivir no en un cuerpo ni como un cuerpo, sino del mero hecho de vivir encarnado". Esta disposición de la libertad de cualquier ser es la forma de dañarlo de la manera más dolorosa y eficaz, dice. Hace una interpretación enfocada más que a otra cosa al trato que nuestra especie ofrece al resto de los animales. (La interpretación completa
aparece en el libro de Coetzee “Elisabeth Costello”, y es muy enriquecedora).
Si en filosofía tenemos “El mundo de
Sofía”; en física cuántica “La puerta de los tres cerrojos”;
se podría decir que en matemáticas, tenemos “La fórmula
preferida del profesor”.
Encuentro esta correspondencia porque
la escritora de verdad consigue contagiarte de lo que de importante y
sorprendente hay detrás del estudio de la teoría de los números,
de las proporciones que encierran, tan exactas, siguiendo una regla,
un ritmo, como si se tratase de música.
Y esta forma de relacionar las
matemáticas con la belleza y un ritmo reglado, me
recuerda a lo que decía otro profesor, George Steiner, en la que
hablando de los idiomas, comentaba que hay dos lenguajes que no se
pueden traducir: el de la música y el de las matemáticas, que
sencillamente, se entendían o no.
Japón. Año 1992-1993. Una asistenta
de 28 años, con un hijo de 10 años entra a trabajar en casa de un
anciano profesor de 64 años. Este profesor tiene una rara
minusvalía, una especie de amnesia que hace que desde que cumplió 47
años, ya no pueda recordar nada de forma permanente. Esta relación,
laboral al principio, y afectiva también después, es lo que la
asistenta y narradora de esta historia, con cariño y cierta
nostalgia, deja escrito en este relato.
Y es que no es un profesor cualquiera,
es un matemático, probablemente uno de los que contribuyó (en la
ficción) a sentar las bases para que ahora en 1993, se haya podido
encontrar la solución a la fórmula de Fermat. Es entrañable, de
carácter generoso, cortés e incluso tierno, con no poco mal genio
cuando inmerso en sus números es interrumpido.
Con un lenguaje sencillo, y muy
entrañable, a modo de cuento, para disfrute del público juvenil y
adulto, este profesor consigue transmitirte la fascinación que
siente por este lenguaje rítmico de los números. Nos explica algo
de la fórmula de Euler. Ésta es su fórmula; también, de los números amigos
que ya en el siglo VI aC enamoraron a Pitágoras; de los números
perfectos; y como no pueden faltar, entre otras cosas, nos habla de
los disidentes entre los números, porque hasta aquí hay disidentes.
Se trata de los números primos, ésos que van por libre, impredecibles, porque no hay fórmula matemática que prediga su
comportamiento.
En esa pasión por descubrir las reglas que las matemáticas intenta captar, la escritora deja que en
cierta manera intuyas de que puede que “exista un mundo invisible que
sostiene al mundo visible”, porque al igual que, por ejemplo, el
concepto de una línea sólo puede ser comprendida desde nuestra imaginación, al ser imposible representarla debido a su infinitud, puede que de la misma forma, lo que es, no pueda ser visto con los ojos.
Y todo esto ameneizado con los detalles de la
vida cotidiana de los protagonistas y la otra pasión del profesor: el béisbol.
NOTAS:
1.- Comenta que el cero fue descubierto
por un matemático indio desconocido (Ver. Pensaba que era una
aportación árabe)
2.- Los número perfectos
son aquellos cuya suma de divisores da el mismo número, como por ejemplo:
Número 6, divisores: 1, 2, 3 que suman
6
Número 28, divisores: 1, 2, 4, 7 y 14,
que suman 28
El siguiente número perfecto es el
496, luego el 8.128, luego el 33.550.336 ….. como se ve conforme se va avanzando se hace muchísimo más difícil encontrar un número perfecto.
Otra característica impresionante que sólo se cumple en ellos, es que además, pueden
formarse como una suma de una sucesión de números naturales. Por
ejemplo:
6 = 1+2+3
28 = 1+2+3+4+5+6+7
496 = 1+2+3+4+5+6+7+8+ …...
+28+29+30+31
3.- Los números amigos de Pitágoras
son aquellos cuyos divisores dan al otro. Ejemplo:
el número 220 y 284 se dicen amigos
porque:
220, tiene como divisores: 1, 2, 4, 5,
10, 11, 20, 22, 44, 55 y 110. Si se suman da 284.
284, tiene como divisores: 1, 2, 4, 71
y 142. Si se suman da 220.