7

Las cabezas trocadas

  
COMPRAR
Escritor: Thomas Mann

Novela con aspecto de leyenda mitológica, ambientada en la India, probablemente a finales de la época védica, en la que los dioses, con su simbología, aparecen como adjetivos o conceptos incluso, de los grandes temas del devenir de la Vida y el ser humano.

La novela gira en torno a un trío amoroso:
El esposo: Chridaman, de mente elevada, brahmánica, aunque con un cuerpo que pasa desapercibido a los sentidos;
El amigo: Nanda, de naturaleza opuesta, con el que se complementa. Es por comparación más primitivo, de alegre mente sencilla y cuerpo, eso sí, vigoroso con un atractivo vital que no deja indiferente a los sentidos.
Por último, la esposa: Sita, el surco, la tierra, la Grande, cuyos sentidos el matrimonio ha recién despertado, y cuya belleza “los trastorna y entusiasma”.


Y aquí tenemos a nuestros personajes, víctimas de las jugarretas de la finísima malla de la apariencia y la ilusión, en la que se encuentran enredados en esta vida, porque: “La ley fundamental de la vida que mantiene al mundo, es la ilusión, el engaño, la imaginación. Esta ley sostiene a todos los seres en el hechizo, en el tierno anhelo de las criaturas unas hacia otras. La ilusión que induce a seguir arrastrando la vida, a continuarla”.

Pronto todo se pondrá patas arriba: por un accidente de esos que solo pasan en tiempos de los dioses, las cabezas del esposo y el amigo se trocarán con sus cuerpos. Un trueque que en principio pudiera parecer perfecto para Sita: “El abrazo de fuertes brazos y el beso de la cabeza del nieto de brahmanes”, donde el placer prohibido y permitido se unen, ¡Pero! ¡Nunca es nada tan fácil!,  …. ¿quién es de verdad ahora el esposo y quién es ahora el amigo? ¿Es el cuerpo ahora el mismo regido por la cabeza del otro? ¿Puede realmente separarse la belleza del espíritu? ….

Para que no se me eche de la blogosfera, con esto basta para hacerse una idea del libro, y tooodo lo demás lo dejamos para las notas personales.

Y para compensar me despido con un chiste que le escuché una vez a Feinmann y me encantó. Dice así:
En un muro aparece escrito un grafiti que dice:
"Dios ha muerto” (Firmado: Nietzsche).
Debajo, aparece otro grafiti a modo de respuesta, que dice:
Nietzsche ha muerto” (Firmado: Dios).

POSDATA: La traducción de Francisco Ayala, para mi gusto, deja mucho que desear. Hay cosas que realmente es que no tienen sentido, o suenan raro, raro, raro (como diría Julio Iglesias padre).
.  
NOTAS PERSONALES:
  • Una idea ligera que también se puede sacar del libro es que en realidad el cuerpo no es un producto exclusivo de una naturaleza con la que se nace, que éste depende en gran medida del cerebro, que diferentes cerebros pueden hacer del mismo cuerpo con el que se nace, que tengan aspectos bien diferentes
  •  Recuerdo que Erich Fromm, en su libro “El arte de amar” hablaba de que la necesidad más profunda del ser humano es la necesidad de superar su separatidad, es decir, su conciencia de aislamiento. En esta novela, Thomas Mann, expone un mecanismo del deseo, que me parece que se basa precisamente en esta separatidad. Dice: la encarnación crea aislamiento; el aislamiento crea diferencia; la diferencia crea comparación; la comparación crea admiración (a través de la inquietud y asombro); y ya esa admiración es lo que crea el deseo de intercambio y unión.
  • Hay mucho Nietzsche en toda la novela, algunos ejemplos:
  1. Cuando Nanda le dice a Chridaman a propósito de su forma de observar el mundo: "Todos tus sentimientos de paz son pura imaginación. Éstos pájaros se arrullan sólo para hacer el amor, esas abejas, libélulas y coleópteros vibran de un lado para otro empujados por el hambre; en la hierba suena secretamente la lucha por la vida repetida mil veces; Y esas lianas que coronan con tanta ternura los árboles, quieren estrangularlos para extraer el aliento y la sabia y de ese modo hacerse ellas gruesas y resistentes. Tal es el verdadero conocimiento de las esencias”.
  2. O cuando, Chridaman perdona a Nanda al reconocer: “El destino de los seres en la locura y la separación de esta vida es quitarse la luz unos a otros, y en vano anhelan los mejores una existencia en que la risa del uno no sea el llanto del otro”.
  • A modo muy muy personal, y que puedo cambiar conforme pase el tiempo y conozca más cosas, esta novela me ha parecido que expone dos posturas diferentes, pero también las hace no excluyentes. Me refiero al concepto vital de Nietzsche: “la voluntad de poder es el devenir de la vida, y para conservarse, tiene que aumentar. La voluntad de poder es la que conquista, obtiene, domina”. Es decir, los valores fuertes y vitales del ser humano son los únicos valores verdaderos.
  • Sobre los tres personajes de la novela, vemos que son del mismo pueblo y de castas similares, pero sus ascendientes son diferentes, y esto es lo que los diferencia:
    1. Sita, que significa el surco, es descendiente de guerreros, puede que Mann haya elegido este ascendiente para representar más los impulsos vitales del ser humano, en el sentido de Nietzsche de que son los valores más duros los que conservan la vida. Por eso, ella es la parte más indecisa, la que va de un lado a otro. La que tiene un conflicto con el orden y con lo instintivo.
    2. Nanda, el amigo es descendiente de herreros, un trabajo sencillo que requiere la actividad física. Es menos exaltado que Chridaman, más terrenal. Parece que no busca en la belleza más que lo que se deriva de lo que sus sentidos captan sin mezclar la parte más espiritual. Es el pueblo.
    3. Chridaman, al ser descendiente de brahmanes, y versado en los Vedas, lo tiene más difícil, no puede aislarse de su alma de poeta. Para él la belleza no sólo es algo que existe para hablarle a sus sentidos y satisfacerlos, sino que existe como un estímulo para encontrarse con el espíritu. Para él la belleza no está dividida, sino que a través de la belleza sensorial, alcanza también la espiritual.
      “Hay una belleza espiritual, y otra que habla a los sentidos. Pero algunos quieren atribuir por completo lo bello al mundo sensorial, separando de él en lo fundamental lo que corresponde al espíritu, de manera que el mundo aparecería dividido polarmente en Espíritu y Belleza".
      “Este mundo no esta hecho de tal forma que el espíritu se halle destinado a amar tan solo a lo espiritual, y la belleza tan solo a lo bello: sino que el contraste entre ambos permite reconocer con una claridad que es al mismo tiempo espiritual y bella la meta universal de la reunión de espíritu y belleza; es decir, la perfección”.
      En ha recordado mucho al personaje de “La muerte en Venecia”, cuando al morir se lamenta del extravío del poeta:
      “Pues sólo la belleza es la única forma espiritual que recibimos con nuestro cuerpo (la materia) y que nuestros sentidos pueden soportar. La belleza es, pues, el camino del hombre sensible al espíritu. La belleza es el camino que lleva al artista hacia el espíritu (la muerte es su encuentro final). Un camino peligroso, un camino de pecado y perdición, que necesariamente lleva al extravío. Porque el poeta, no puede andar ese camino de la belleza sin que Eros lo acompañe y le sirva de guía”.
  • Y después de tantas notas, y tanta complicación, me voy a despedir con un párrafo de Nabokov que ya en su día me hizo reír, porque .... ¿no habrá en todo esto mucho de la "hojarasca temática solidificada en inmensos bloques de yeso cuidadosamente transmitidos de época en época, hasta que al fin aparece alguien con un martillo y hace una buena rajadura a Balzac, a Gorki, a Mann”, a que él se refería? Jajajaja, puede, pero no ...


7 comentarios:

  1. Oye, pues que me parece muy interesante esta novela, y sobre todo me parece que la mujer, por una vez, se puede llevar la mejor parte, pero que yo de de ser ella, nada de mezclas raras de cabeza, eso prohibido, que me quedaría con los dos y cada uno para su momento, jajaja claro que igual no he terminado de entender de qué va este libro, o el traductor que nos ha robado una historia extraordinariamente sencilla y feliz ;) (Veo que has regresado con muuuucha fuerza). Besicos !

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Susana,
      ¡Bueno! Pues si te niegas a esa mezcla, según el mito, te estarias perdiendo el auténtico placer paradisíaco, donde lo prohibido (el amigo) y lo permitido (el marido) se unen, jajaja, y supongo que no te querrás peder el conocer lo paradisíaco, aunque sea por un rato, jajaja.

      Eliminar
    2. Ah! vale, vale, yo todo lo que sea acercarme siquiera un poco al paraíso, pues que si hay que hacer en esfuerzo, se hace, se hace y sin protestar jajajja

      Eliminar
  2. Esta vez no termino de verlo claro... Y si encima la traducción no ayuda mucho... Me parece que lo voy a dejar pasar.
    Besotes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Magarí,
      Sí, muy mala par mi gusto.

      Eliminar
  3. Lo de la traducción me deja chafada...
    Me pasa como a Margari, no lo veo.

    Besotes

    ResponderEliminar
  4. me interesa encontrar ese paraíso, pero miraré bien que el traductor sea otra persona.
    Un beso,
    Ale.

    ResponderEliminar

¡Gracias por comentar!, porque si la lectura nos lleva hacia una comunicación escogida y caprichosa, saber que tú también estás ahí, que eres cómplice en el camino, reconforta el espíritu.

¡Bienvenido/a a "Los mil y un libros".!