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Diez noches de sueños

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Escritor: Natsume Sōseki

Hoy traigo una joyita, una delicatessen, se trata de esas lecturas que consiguen envolverte y llevarte a un lugar alejado de nuestra realidad, a un lugar del que uno no desea divorciarse, así es el ritmo de lo escrito, seductor en la forma en que esas palabras nos van transportando a los diferentes escenarios, elegante, entrañable en los detalles, lleno de sencillez, y sin embargo con una profundidad y calidez que nos hace pensar mientras leemos que en realidad no querríamos estar observando ningún otro lugar.

Hay una parte que nos cuenta de sueños, y otra que nos cuenta de capítulos autobiográficos sueltos y sin importancia de una vida.

Entre los sueños, diría, que la idea de la muerte es una presencia casi común a todos ellos, pero no me ha parecido entendida en un sentido tétrico, sino en un sentido que incluso reconforta, pues allí, la muerte existiendo no existe, allí, al igual que el sol nace cada día por el Este para morir en el Oeste, lo mismo sucede con las criaturas vivas. "La vida que seguirá su curso, todo recto, todo recto".
La muerte muy directamente relacionado con la vida, con cómo se vive y se enfrenta cada uno en su espacio y tiempo. En estos relatos encontramos cuentos que nos hablan del que busca la sabiduría en la contemplación de la nada; o del peso que todos arrastramos de acciones pasadas, nuestras y de otros; o de ser víctimas de las apariencias ilusorias que juegan con nosotros; la inmortalidad también queda reflejada en la contemplación de las grandes obras; Se habla también de la sensación de soledad y el sin sentido común en el ser humano …. se habla de muchas cosas, en definitiva, las diferentes formas y variedad en nuestra forma de navegar por la vida.

Entre los otros relatos más autobiográficos, si bien son menos simbólicos son igualmente hipnotizadores. Aparecen escenas domésticas del escritor en su rutina más bien solitaria, en una casa y estudio que recuerda a un templo, con su familia, algún gorrión olvidado que bien podría recordar a una mujer igualmente olvidada; encuentros con amigos suyos, algunos conocidos de su tiempo; escenas de su vecindario; especialmente interesantes los relatos referidos al período que pasó estudiando en Londres cuando tenía alrededor de 23 años, una ciudad que definiría extraña, de edificios todos iguales, abarrotada de transeúntes apresurados “de considerable estatura” de la que decía que se le hacía muy difícil vivir: “inmerso en esta inconmensurable masa de individuos, siento una soledad que no alcanzo a expresar con palabras”

Por último decir que me ha parecido una edición impecable, con una traducción redonda que hace de esta experiencia una lectura ágil y fluida que te hace fácil seguir el hilo de la naración sin perder belleza, en la que no encuentras ningún tropiezo en seguir el sentido de lo escrito por alguna frase de sentido extraño o desentonado con el resto de lo narrado.

Y para terminar, me apetece despedirme con una frase de Yasunari Kawabata: "La literatura no hace sino registrar los encuentros con la belleza".

NOTAS:

  1. Sōseki: 1867-1916 
  2. Los relatos del libro están agrupados en tres grupos. El primer grupo, lleva el nombre del libro, es decir “Diez noches de sueños”, y recoge diez relatos, uno para cada uno de los sueños de las diez noches; el segundo grupo, es en realidad un relato, el más largo, y se llama “El gorrión de Java”, probablemente autobiográfico, una preciosidad en el que es fácil identificarte con el proceso de olvido y abandono, y también culpa. Tiene un ritmo que me encantó; En el tercer grupo, que lleva el nombre de “Misceláneas primaverales” se recogen también 25 relatos cortos de inspiración autobiográfica. 
  3. Sobre Japón, se nos explica en el prólogo de este libro, que en este país hubo un punto de inflexión en 1868, con lo que se llama: la revolución Meiji, que dejó la puerta abierta para que ideas procedentes de occidente penetraran en Japón con la inevitable crisis de identidad que tal intrusismo de modernidad en la tradición le supuso al japonés.


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¡Absalón! ¡Absalón!

 Escritor: William Faulkner
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Verano de 1909, Jefferson, estado de Misuri (EEUU).
Empieza la novela con la presencia de una  mujer soltera de eterno luto de unos 65 años. Ha citado a un joven de 20 años, en lo que podría casi decirse que se trata de una “llamada del otro mundo". Una serie de acontecimientos que se sucedieron en los años que van de 1833 a 1865 irán saliendo a la luz, y con ellos el drama y declive de una familia sureña que se extinguirá junto con el mundo de las grandes plantaciones del sur de donde procede.

¡Pero! no se nos muestran de forma fácil estos acontecimientos, sino que van apareciendo desmadejados muy lentamente, buscando la tensión en el lector, descubriéndose poco a poco: cómo la estirpe de una familia fue creada sobre los cimientos del sistema de valores que hizo posible la esclavitud del “inmenso Sur”; cómo adquirió su respetabilidad social, tomando prestados los convencionalismos que aportaría un matrimonio de conveniencia; para por último, desintegrarse y desaparecer al igual que lo haría "El Sur"  en 1865, tras la Guerra de Secesión.

Así que ambos, - familia y mundo sureño – como las cosas construidas sobre cimientos podridos en esencia, parecen nacidas para morir,  porque ya nacieron muertas, yermos, mantenidos con hilos de impulso depredador que acaban destruyendo todo lo que tocan.
Es la fuerza bruta y destructora que todo lo engulle , convirtiendo a los miembros con menos voluntad en una especie de zombis que van a la deriva impotentes con los acontecimientos, llenos de prejuicios y vacío emocional.

En realidad la novela desde los inicios ya anticipa los dramas que van a pasar, y lo hace de una forma muy inteligente a nivel psicológico, y digo inteligente porque está escrita con una atmósfera misteriosa, espectral, claustrofóbica, cuyas palabras parecen pensadas para ir dirigidas al subconsciente del lector, y así fijar de una forma mágica una sensación inquietante, compleja, una huella difícil de explicar, con esa construcción de una realidad a través de las diferentes percepciones de cada uno de los narradores, y siempre utilizando como flash para fijar la sensación, una tensión, una curiosidad, un fatalismo al encontrarnos con personajes que ya nacen determinados por su auténtica naturaleza de la que parece no pueden escapar,   y siempre la fuerza destructora invisible pero siempre presente, que lo impregna todo, y que como un espectro acompaña a los derrotados.

En fin, decir que esta no-reseña ¡no vale ni 100 mil rupias! Y esto lo digo porque al final me dejé la novela a mitad, así que para ser justos, sólo debería hablar la mitad, jeje. El caso es que la novela no solo no es mala, sino que es muy buena, el efecto subliminal que consigue es casi mágico, pero si tengo que ser sincera, y ya que esto es un sitio personal, me confieso al decir que el estilo me resulta rimbombante y agotador, por la implicación que se le exige al lector, cuando al fin y al cabo lo que se hace no es más que dar vueltas y vueltas a la misma idea.

Encantará por ejemplo, a todos los lectores que les encantó “Ancho mar de los sargazos” de Jean Rhys.

NOTAS PERSONALES:

  1. Guerra de Secesión que acabo con el sistema económico y de valores del sur de EEUU. 1861-1864
  2. Muy apropiado cómo la fuerza depredadora y falto de escrúpulos del iniciador de esta mansión, Sutpen, planta en el pueblo no sólo su mansión de esclavos, sino su simiente a la hora de crear una familia que aportaba lo convencional, lo apreciado socialmente, en una mujer sin voluntad, podría decirse. El apellido de esta mujer es Coldfield (que significa campo frío).
  3. CRONOLOGÍA PERSONAJES, hasta donde llegué, por sialgún dí lo intento otra vez Ayuda, porque al principio con tanto salto al pasado y al presente, sin decir nada, dejando que el lector adivine, se hace duro. Esta cronología no viene mal:
    1. Tomás Sutpen: (1808) el forastero sin escrúpulos salido de la nada.
    2. El general Compson: abuelo de Quintín Compson.
    3. Padres Coldfield:
      1. Madre de 1805.
      2. Padre de (xxxx-1864)
      3. La tía Casandra, hermana del padre, es de 1810, y que se fuga en 1855, con 45 años.
    4. Elena Coldfield: (1826-1962)) hermana de Rosa y mujer de Sutpen
    5. Enrique: (1839) hijo de Elena y Sutpen
    6. Judit: (1841) hija de Elena y Sutpen
    7. Rosa Coldfield: (1845) la soltera de negro. Va a vivir Sutpen en 1864, cuando su padre muere (tiene 20 años). Una de las narradoras de los sucesos.
    8. Quintín Compson: (1889)
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Joseph Roth y Stefan Zweig. Ser amigo mío es funesto. Correspondencia (1927-1938)

Escritores: Joseph Roth
                  Stefan Zweig
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"El letargo del mundo es mayor que en 1914. El hombre ya ni se conmueve si se vulnera y asesina lo humano. Fue así en 1914 y lo fue de tal modo que se han hecho esfuerzos por todas partes para explicar la bestialidad simplemente con explicaciones bestiales que son aún más atroces que las bestialidades"
                                                   (Joseph Roth, marzo de 1933)

He empezado con un párrafo de Joseph Roth, tan descriptivo y a la vez tan ingenioso que es capaz de sonsacarte una particular sonrisa.
Se trata de un párrafo de entre los miles de párrafos de interés que podría haber seleccionado de las cartas que se conservan de la correspondencia que existió en los años 1927 a 1938, entre Joseph Roth y Stefan Zweig, y que han quedado recopiladas en el libro que hoy traigo.
Roth y Zweig, fueron por encima de todo dos grandes escritores, diría que imprescindibles para situarnos en el siglo XX. Ambos austríacos y también judíos, en un período de la historia en que Austria dejó de ser el imperio austro-húngaro y una negra sombra amenazaba como nunca al judío, asimilado o no.
Ambos fueron denostados por las derechas y por las izquierdas de su tiempo.

Joseph Roth se nos presente como un personaje brillante, algo inestable, en guardia ante la posibilidad de convertirse en un animal doméstico, terriblemente lúcido en sus observaciones y reflexiones, pero también fue un individuo original e incluso gracioso, o como diría de él Stefan Zweig: "un loco encantador" y siempre acompañando, - como si fuese el estribillo de una canción -, sus quejas sobre la falta de dinero y sus muchas deudas, y es que su gusto por el alcohol y mantener la buena conciencia del animal que no quiere ser domesticado ¡vale un dinero!

Stephan Zweig, de espíritu viajero, más ordenado que Roth, con una vida puede que más plana, más maduro, e incluso sabio, generoso en sus observaciones sobre las personas, y con un romanticismo e idealismo que probablemente le hiciera más complicado. En esas diferencias en la forma de observar, esperar e influir en el mundo, en una época en que se hacía difícil mantenerse al margen y no opinar, resultarán importantes divergencias políticas. Ambos se implicarán, aunque de forma distinta y a veces incompresible para el otro.
Roth le diría en una ocasión a Zweig: "en el fondo no le gustan las personas como yo, y con razón, porque le sientan mal"

Van a salir temas interesantísimos, no sólo se hablaran de sus propios libros, que al lector de estas cartas le entrará la gula por hacerse con todos, ¡aviso!, sino también se comenta cómo los escribieron, y  lo que pensaron sobre ellos; aparecen conversaciones sobre otros escritores contemporáneos y las obras de estos; y fuera de la literatura, se nos muestran sus diferentes posturas y análisis que mantienen sobre su época. Ambos, ya en 1930 coincidían en que Europa se estaba suicidando. Hablarán del nazismo, el fascismo, el comunismo, la Europa occidental, el judaísmo, el sionismo, la monarquía, el protestantismo, el catolicismo ....

El libro es una joya para conservar en la biblioteca de cada uno, ya que cuenta además con un utilísimo índice de voces, que nos facilita las búsquedas que seguro tendremos en el futuro sobre lo que pensaron de sus novelas, de las novelas de otros, así como de escritores y editores relevantes de su tiempo.

Y ya que ambos fueron judíos, qué mejor que despedirse con un dicho judío: "Si un imbécil tira una piedra al jardín, mil sabios no la pueden desviar".


NOTAS PERSONALES:
  1. Joseph Roth nace en 1894. Muere en 1939 con 44 años, probablemente víctima del alcoholismo.
  2. Stephan Zweig, era casi 13 años mayor que Roth. Nace en 1881, y se suicida en 1942. Tenía 60 años.
  3. Ambos fueron austríacos y judíos. (Aunque Roth naciera en Brody, -actual Ucrania-, cuando pertenecía al imperio austro-húngaro; y Zweig en la misma Viena).
  4. Leer urgente y sin frenar la impulsividad: "La marcha Radetzsky"; "El anticristo"; y sobre todo .... ¡"Los judíos errantes"!. De Zweig sobre todo sus novelas históricas, y en particular "El candelabro enterrado" que trata de la supervivencia del judaísmo, escrito en 1937.
  5. Ambos escritores no eran antisemitas, lógicamente.  Pero lo que sí parece que fueron es antisionistas. Para ellos, - sobre todo para Roth-, el sionista y el nacionalsocialista eran primos hermanos, ambos compartían la intolerancia y el nacionalismo. Leer esto me ha recordado a  Hannah Arendt, y su libro Eichmann en Jerusalén donde comentaba que sionistas y nazis en realidad se respetaban, aunque finalmente el antisemitismo pudo con cualquier matiz que pudiera haber sobre los judíos.
  6. También los comentarios de Roth recuerdan a la crítica de Hannah Arendt que hace en el ensayo anterior. Roth despreciaba a ciertos  editores judíos austriacos que cumplían a rajatabla la discriminación dictada por el III Reich entre escritores. Para Roth estos judíos estaban corrompiendo a los pocos editores arios que de momento no estaban siguiendo tal distinción entre tipos de escritores.
    La forma de luchar de Zweig era menos visceral, si acaso, pero también valiosa. Para Roth las denuncias de Zweig y otros sobre la situación política llegaban tarde. Zweig, desde Londres, sin embargo, como podía contribuia a que judíos de Alemania y Rusia pudieran huir.
  7. Roth en este caos, parece que se reafirma más con cierta nostalgia en el orden anterior a la IGM. Se hace aún más monárquico y deseaba la vuelta de la monarquía de los Austrias. Era antiprotestante y procatólico, anticomunista y ya reconocía una capitalismo corrompido.
  8. Algo gracioso e inteligente de Roth: "La no violencia de Gandhi me parece tan cargante como odiosa la violencia de Hitler. Ambas son inhumanas".


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El Leviatán

  
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Escritor: Joseph Roth

Hasta ahora, me encontraba entre los que relacionaba el nombre de el Leviatán con la imagen de lo demoníaco, sin embargo, en este breve relato de apenas 40 páginas, el Leviatán al que se refiere Roth es otra cosa. Se refiere a una especie de dios marino creado por Yavhé, y que serpentea en las profundas aguas "primitivas" para cuidar a las valiosas criaturas que allí habitan. Entre estas bellas criaturas se encuentran los corales.

Este relato nos describe con una exquisita escritura una especie de parábola. En ella aparece un judío de 45 años de los no-asimilados que vive en una pequeñita ciudad de Rusia de principios de siglo XX. 
Allí como muchos de los suyos llevaba una vida ordenada, tranquila y apacible entre rezos y un trabajo que alimentaba su espíritu, porque es que este individuo era un comerciante muy especial. 
Comerciaba con los corales, que eran para él más que mera mercancía. Para él eran como le sucediera al Leviatán de aguas profundas, unas amadas criaturitas que él encontraba nacidas para ser las bellas joyas que traerían buenos augurios a aquellos que se los compraban.
Era por esta razón el comerciante Nissen Piczenik, un hombre muy querido en su comunidad.

¡Pero! este Nissen Piczenik, como si fuese el Leviatán de Yavhé, es decir, ese "animal precioso y raro, acostumbrado a vivir en el fondo del mar, sube a la superficie, por razones desconocidas",  ¡"Eran las primeras vacaciones en la vida de Nissen Piczenik"! y en esta contemplación de lo que existe en la superficie, alejado de las corrientes profundas del océano, es tentado por las nuevas corrientes de la modernidad que traen nuevos materiales y promesas de rentabilidad que hará que el comerciante de corales se traicione a sí mismo y a sus preciosos corales vivos, al mezclarlos con corales falsos mucho más baratos de conseguir y por tanto,  rentables. El resplandor y facilidad de lo artificial va a poder, por un tiempo,  con nuestro comerciante, y ya nada volverá a ser lo mismo, ni para él ni para su comunidad ...



NOTAS PERSONALES:

  1. Me ha parecido entender en esta especie de parábola,  que el mar profundo y primitivo donde habita el Leviatán, podría significar el trabajo que se contempla como una actividad creadora que no traiciona la naturaleza profunda del que lo efectúa, en el sentido de que el trabajo no tiene como único objeto la obtención de la ganancia, sino también la obtención de una satisfacción acorde a la naturaleza del individuo, siendo la ganancia una consecuencia del trabajo bien hecho, pero no un fin en sí mismo.
    Es muy bonito cómo describe esto el escritor. Describe a un comerciante de corales, en el que incluso su físico y pelo pelirrojo recuerda a una de estas algas marinas, y cuya lugar de trabajo tanto recordaba al fondo del mar donde se encuentran los corales, y por el que siente la nostalgia del que ama el mundo de donde proceden.
  2. Cuando el comerciante sale a la superficie de este bello mundo interior que es descrito, es como si el Leviatán saliera y se olvidara de sus corales y los traicionara al dejarse tentar por el demonio que pudieran ser los nuevos tiempos con su técnica y nuevos materiales que imitan de forma artificial a los corales. Es el triunfo de lo fácil, ya no hay que ir al fondo del mar a coger los corales. Es el triunfo de lo inauténtico. Ahora, el amor por el trabajo desaparece, y sólo queda la ganancia esperada. Un mundo nuevo moderno que se mueve en lo superficial y que todo lo corrompe. Y como el mundo de las aguas profundas ya no interesa a nadie, porque la vida ya no depende de ellas, porque a nadie interesaba ya, ni deseaba que siguiera con vida, por eso también ese mundo viejo moriría.
  3. Todo este mundo moderno que asalta el mundo que ya aparece como algo viejo destinado a desaparecer, es algo que he visto en otras novelas de Joseph Roth. En una de sus novelas “La cripta de los capuchinos”, por ejemplo, ya hablaba del cambio estético de la sociedad, allí se decía … “esas cosas horribles hechas ahora con materiales sin valor” porque “mal está cuando se engaña, pero hacer del engaño un mérito ….”
  4. El alcohol, como no puede ser de otra forma, también se encuentra muy presente, jajaja tanto cuando el comerciante de corales era fiel a sí mismo y a sus corales, como cuando no. En el primer caso porque …. no puede haber “auténtica compra sin un trago” con el que obsequiar a sus visitantes compradores; y en el segundo caso, se entiende que para sobrellevar la triste situación, los grados también necesitan que se les haga su hueco.
  5. La elección del celuloide como material falso con el que hacer corales no parece que fuera accidental. Roth despreciaba el cine. Encontraba que las películas eran el auténtico anticristo. De hecho decía que las tres H del diablo eran: Haman, Hollywood y Hitler. Lo cierto es que fueron años en que muchos escritores sobrevivieron gracias a su colaboración con el cine.
  6. SPOILER: muy bonito el final. El último viaje de este comerciante en un barco que naufraga, y así el comerciante de corales "volvió a casa con sus corales, en el fondo del océano, donde se retuerce el poderoso Leviatán. Descanse allí en paz junto al Leviatán hasta la venida del Mesías".
    Este final me ha parecido más que una caída definitiva e inevitable del personaje en su deterioro, una forma de volver a lo que antes fuera, antes de dejarse arrastrar por la superficialidad de los tiempos modernos, aunque la única forma de hacerlo fuera abandonar esta vida a la que no quiere pertenecer, la modernidad que engulle lo antiguo, y que en su avance ya no da valor a lo que en realidad seguía teniendo valor para él y que, sin embargo, es algo muerto para el resto.
  7. El Leviatán, es un relato que iba a formar parte de una serie de relatos que en su conjunto iba a titularse "los falsos corales". Se publicó en 1940, aunque parece que al final solo quedó este relato.
  8. La pequeña ciudad de Rusia de este relato es Progrody, ignoro si existe fuera de la historia. Aunque el escritor es de Brody, una ciudad que tras el desmembramiento del imperio austro-húngaro también llegaría a ser rusa (aunque hoy es Ucrania). Se parecen los nombres, ¿o no?.


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Lolita

   
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Escritor: Vladimir Nabokov

“Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o más veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza no humana, sino nínfica. Estas criaturas escogidas son conocidas como las nínfulas. ¿Pero ... son todas las niñas de esta edad nínfulas? No, de lo contrario, los viajeros solitarios, los ninfulómanos, hubieran enloquecido hace mucho tiempo. Porque …. no hay nada más peligroso que enfrentarte a la magia de una nínfula”.

Y es que en una civilización como la nuestra, en la que "el antiguo vínculo entre el mundo adulto y el mundo infantil ha sido escindido por las nuevas leyes y costumbres", ciertos tipos de ninfulómano, son presentados como unos solitarios melancólicos espectadores de una belleza que sienten de manera conmovedora e inalcanzable, porque para ellos no existen dos sexos, sino tres, y este tercero es el sexo prohibido perteneciente a lo nínfico.

Año 1947, Estados Unidos. Humbert es el hombre maduro de 40 años que se enamora de una niña de 13: Lolita, pero como en todas las desviaciones hay variedades, la de este Humbert para sorpresa del lector y como consecuencia del genio del escritor hará que el lector, sencillamente, tire a la basura las etiquetas (de pedófilo y pederasta) y se deje llevar con la historia por esas “pistas de baile negras y brillantes” a lo largo de sus 300 páginas.

Humbert se conformaba, como paliativo, con el sucedáneo de amor que le proporcionaba la mujer, "era perfectamente capaz de tener relaciones con Eva, aunque suspirara por Lilith". Se encontraba entre los “caballeros tristes dispuestos a dar años y años de vida por una sola oportunidad de tocar a una nínfula” ….  pronto, un cambio en su destino hará realidad su sueño.

La forma en la que la novela está construida y escrita es absolutamente deliciosa, y embaucadora. Las páginas se pasan con facilidad disfrutando del recorrido de la lectura. La trama cuenta con este tema que se intuye prohibido, además no le falta su dosis de intriga. El lenguaje, lleno de imaginación, resulta a ratos cínico o irónico; también divertido y gracioso; y siempre ingenioso e inteligente y a picos cuenta con una emotividad y profundidad que llena la novela de la belleza que solo el buen escritor-artista-poeta es capaz de crear.

"Sabía que me había enamorado de Lolita para siempre; pero también sabía que ella no sería siempre Lolita". "Sabía que la Lolita oliendo a ninfolandia, descarada, oscuramente depravada, de nuca tensa y cálida y vocabulario vulgar: "fantástico", "súper", "podrido", "fenómeno", se perdería para siempre". Y fue ahí cuando nuestro protagonista se da cuenta que al “llenar el vacío de su alma” con el amor que sentía por ella, se había olvidado de observar “los estados del alma de su Lolita”.


NOTAS PERSONALES:
  1. Humbert, es un nombre parecido a Humbird, que en inglés significa "picaflor". El otro espécimen similar a él, aunque de una variedad menos poética, Quilty, tiene un nombre muy parecido a Guilty, que en inglés significa "culpable". Haze, el apellido de Lolita, significa "bruma". El joven con el que al final se casa Lolita,  se llama Dick, que en inglés significa polla.
  2. Si nos vamos a las definiciones de pedofilia (atracción sexual por niños) y pederastia (el abuso sexual del adulto hacia los niños). El protagonista de la novela podría considerarse un pedófilo, y también pederasta. Aunque la línea que cruza a la pederastia es más discutible. Existe daño y perjuicios, sí, pero más probablemente por un conflicto de intereses: la necesdidad de la niña de un tutor para su desarrollo natural como persona, y la necesidad de él de mantener a la amada. El papel del tutor ya no está enfocado al desarrollo de la niña, sino a satisfacer los caprichos de la niña, para así  permitir la llegada de otra noche de deleite amoroso. Una forma de corromper al menor. Y es que el padrastro como tutor es el “dueño” del menor, pero como amante profundamente enamorado, que tiene miedo de perder a la amada, es su “esclavo”.
  3. Me apetece recordar lo que para Nabokov es la literatura, y que explica en el epílogo. Me da risa lo que dice sobre las filosofías que se discuten en diferentes novelas, que es verdad que parecen un conjunto de conceptos que forman como un idioma aparte dentro de todo el barullo de la filosofía, él lo califica de “hojarasca temática solidificada” , jajaja. Dice: "Hay espíritus apacibles que declararán sin sentido a Lolita porque no les enseña nada. No soy lector ni autor de novelas didácticas … Lolita no tiene lastre moralizante. Para mí, una obra de ficción sólo existe en la medida en que me proporciona lo que llamaré lisa y llanamente placer estético, es decir, la sensación de que es algo, en algún lugar relacionado con otros estados de ser en que el arte (curiosidad, ternura, bondad, éxtasis) es la norma. Todo lo demás es hojarasca temática o lo que algunos llaman la Literatura de Ideas, que a menudo no es sino hojarasca temática solidificada en inmensos bloques de yeso cuidadosamente transmitidos de época en época, hasta que al fin aparece alguien con un martillo y hace una buena rajadura a Balzac, a Gorki, a Mann”. (¡¡¡ A Mann, jajaja, a nuestro Mann!!!) Aunque esta novela me ha gustado mucho, sigo sintiendo predilección por la que él llama Literatura de Ideas, un poco me debo encuadrar entre esos “espíritus apacibles” :D.
  4. Otra cosa, en referencia a la literatura, también comenta Nabokov que no es amigo de simbolismos ni de elegías, y esto me vuelve a recordar a la referencia anterior a la Literatura de Ideas. No le debió gustar mucho a Nabokov, Mann.
  5. Otra cosa que aparece en el epílogo y que también merece la pena guardar por su capacidad de síntesis, es el comentario que hicieron dos de los lectores sobre esta novela, porque los dos valen aquí y el que ha leído la novela puede verlo. Uno dijo de Lolita: “es  el viejo mundo que pervierte al nuevo mundo”; y otro sin embargo, dijo: “es la joven América pervirtiendo a la vieja Europa”.


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De parte de la princesa muerta

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Escritora: Kenize Mourad

Hoy traigo una de esas novelas históricas que han conseguido situarse, - dentro de este género - , en un lugar destacado. Así nos lo indica su éxito de ventas, y tiene sus razones.

Aborda el período de la Historia que va desde 1918 (final de la IGM) hasta 1941. Fue en estos años cuando la Turquía de los sultanes dejaría de serlo para convertirse en la República de Atatürk. La familia real otomana será expulsada condenada a vivir en el exilio.

Este período de tiempo va a coincidir con la vida de nuestra protagonista, Selma,  sultana nacida en el harén turco,  además de ser la madre de la escritora.

Será la hija, la que dando voz a su madre muerta, Selma,  nos enseñárá y explicará los cambios que experimenta Turquía, la sucesión de sucesos que acabará con la monarquía turca,   y como consecuencia más personal, la historia del exilio que su madre se ve obligada a recorrer.

Diferentes escenarios van a ir apareciendo: desde Estambul,  Beirut, Lucknow en la India, hasta  París.

Sin embargo, a pesar de que no tengo objeción alguna con el despliegue de detalles históricos, que me han resultado muy amenos, trabajados y ricos en cada uno de estos escenarios, además de reconocerle lo bien escrita que está, en la que incluso he llegado a disfrutar de forma especial algunos párrafos de verdad muy bonitos (en especial una carta de un personaje de peso en la novela: el eunuco); si he de ser sincera tengo que decir que no me ha gustado mucho.

Le falta algo muy importante cuando se trata de novela histórica (género que cada vez me gusta menos por esta razón), y es que no sólo vale con desplegar el fondo histórico, también para mi gusto en la construcción de los personajes tiene que notarse que proceden de allí,  y esto es lo que no he encontrado. Los personajes no son creíbles, carecen de autenticidad para mi gusto, y siendo así, pues, nos perdemos el verdadero viaje que se busca en la Historia, quedándote con algo que parece una falsificación.

Pero si buscamos conocer de forma entretenida acontecimientos históricos con rigor, pero sin abrumar, y endulzada con exotismo y fácil rebeldía, la novela puede gustar mucho. 

Para no ser injusta, me podría despedir diciendo que esta lectura ha sido una pequeña decepción aunque, eso sí,  muy recomendable.

NOTAS PERSONALES:
  1. La madre de la escritora nace en Estambul, en 1911, en el harén imperial otomano. Muere en 1941.
  2. 1918 Fin de la IGM. Debilitamiento del Imperio Otomano, y amenaza intervención de Francia, Inglaterra e Italia. Selma tiene 7 años.
  3. 1922 Atatürk consigue lo que parece imposible, que es impedir que Francia, Ingalterra e Italia se posicionen en tierras turcas, creando sus intereses y aliados. Atatürk les gana la batalla y por lo menos Turquía seguirá siendo libre, independiente. Como contrapartida, Atatürk se hace con el poder. Primero proclama la abolición del sultanato, para que el poder religioso y político quede separado. Después …
  4. en 1924, proclama la abolición del califato, ya no hay tampoco autoridad religiosa. Y la familia real turca es expulsada, con ella: Selma, nuestra protagonista.
  5. En 1924. Al ser expulsada Selma, que ahora tiene 13 años, se exilia en Beirut. Una ciudad cosmopolita y moderna, permaneciendo allí hasta que ...
  6. en 1937 se casa con un príncipe hindú de religión musulmana chiíta, volviendo a un harén como en Estambul, aunque ahora en la India.
  7. En 1939 Selma viaja a París. Le pillará la guerra, y nace en ese año la escritora de esta novela.
  8. Selma muere en 1941. La escritora queda aparentemente huérfana criándose en occidente. No sabrá de sus orígenes hasta los 20 años. A partir de ahí dedicará su vida a recuperar sus raíces.
  9. En la actualidad, la escritora se ha especializado en Oriente Medio y habla con fluidez además del francés, el inglés y el español; el turco, árabe y urdu.


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La muerte en Venecia

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 Escritor: Thomas Mann

Gustav Aschenbach, de 50 años, es un escritor de voluntad firme. Toda su vida la había dedicado a su arte. Para no extraviarse, se mueve en un mundo exterior muy reducido. Él se veía, a su modo, como un guerrero, porque para mantener esa “extrema disciplina” necesita de la misma fortaleza que la del guerrero, es más, se podría decir que Aschenbach se aproximaba incluso a la figura del héroe, tan incansable, recto y sufriendo en silencio.
Era por esa razón, “el poeta de todos aquellos que trabajaban hasta los límites del agotamiento”, en un tiempo en que se estaban poniendo de moda los individuos que prefieren aflojarse dejándose llevar por los sentidos, por la vida a lo Nietzsche con la excusa de un "pensamiento profundo”.
Aschenbach era “el burgués, considerado y respetado” al que un Nietzsche pudiera despreciar.

Pero ahora … se encuentra cansado, agotado. Repentinamente un “sencillo deseo de viajar” se instala en él. ¿Y qué no es ese viaje sino una ansia de huir, de liberarse, de descansar de uno mismo, de olvidarse de tanta lucha por el no-extravío? ¿No será también esta necesidad de descanso, el aviso del final que esta próximo y la necesidad de iniciar el camino hacia el 'espíritu', la muerte? ¿Y para esto, no habrá pues, al menos en su caso, de extraviarse?

La novela es de verdad una obra de arte, aunque hay que ir con tiento porque yo casi no lo veo. Lo cierto es que no me hubiera dado nunca cuenta, si no es por una amiga que me dijo (no es cita exacta): “¡ojo!, ¡no dejes pasar los simbolismos! ¡Ahí reside la magia de la novela!”.

¡Toda una sorpresa! Una vez que identificas esos símbolos, los que puedas, porque hay muchos, la percepción de la novela cambia como por arte de magia y te encuentras sorprendida al ver cómo se puede hacer algo así utilizando, palabras, imaginación, filosofía, un poso cultural, e inteligencia. Y debido a esta riqueza en los símbolos, la novela está destinada a ser releída, porque conforme uno se ve capaz de identificar más símbolos, más profunda y mágica se convierte la experiencia.

Así que, si en un primer nivel parece que esté contando la historia de un escritor cansado de sí mismo que cae de forma obsesiva en la sensualidad que le ofrece la belleza de un niño, y hay lenguaje explícito suficiente para verlo así, si uno quiere; es verdad que también si lo preferimos, podemos, como con el cuadro de Dalí (*) ir alejándonos de esta primera impresión, para ver otro plano mucho más poético: un viaje embaucador hacia la muerte, en la que Venecia, con sus canales, sus trampas, los vapores de la peste, sus almas desenfrenadas por la amenaza de dicha enfermedad secreta; no son más que los ríos y demás sorpresas que habitan en el escenario del Estigio en el Hades. Aunque, a la vez, a ratos, ambos niveles permanecerán superpuestos.

Y es que Thomas Mann hace todo esto como nadie, “la dicha del escritor es su posibilidad de transformar la idea enteramente en sentimiento; el sentimiento, totalmente en idea”.

NOTAS PERSONALES:
  1. Leer Fedón (libro donde se cuenta las últimas conversaciones que Sócrates mantuvo con amigos próximos, entre los que se encontraba Fedón, su filosofía de lo que es la muerte, horas antes de ser ejecutado). Las últimas palabras del personaje de esta novela van dirigidas también a Fedón.
  2. El rasgo tan alemán o occidental, si se quiere, de contención de los deseos, de mantener una extrema disciplina y lucha para no “extraviarse”, es algo que me ha parecido ver en otras obras de Mann, como por ejemplo en “La montaña mágica”. Allí Settembrini, el humanista, defiende la acción, con guerra si es necesario, para mantener los principios de su mundo, si es necesario, en contraposición con la indolencia “oriental” del que se deja llevar, de fluir y todo eso, del culto a la no-acción. El protagonista de esta novela mantiene esta postura de extrema disciplina, cercana a la heroicidad, “los moralistas de la acción, que a fuerza de exigir a la voluntad logran producir, la impresión de lo grandioso”.
  3. Ese héroe queda representado como San Sebastián, el sufriente que aguanta el dolor con entereza admirable. Y aquí podríamos ante otro de los símbolos, pues este San Sebastián es el santo que se invoca en la peste; y la peste es precisamente la enfermedad que estaba infectando Venecia en la novela, y allí estaba San Sebastián, si se quiere ver como nuestro protagonista.
  4. Si la muerte es el final del camino hacia la unión con el espíritu y en el que de forma necesaria el cuerpo (la materia) se queda en la tierra. De forma muy poética, este escritor viene a decir, que para un artista, su lazo en la tierra con el espíritu se alimenta de la belleza, y para acceder a ese espíritu, no puede más que sucumbir a la admiración y al deseo, y de ahí la imposibilidad de evitar el extravío contra el que tanto se ha luchado a base de férrea voluntad. Se dice en la novela a este respecto (no es cita exacta):
    “Pues sólo la belleza es la única forma espiritual que recibimos con nuestro cuerpo (la materia) y que nuestros sentidos pueden soportar. La belleza es, pues, el camino del hombre sensible al espíritu. La belleza es el camino que lleva al artista hacia el espíritu (la muerte es su encuentro final). Un camino peligroso, un camino de pecado y perdición, que necesariamente lleva al extravío. Porque el poeta, no puede andar ese camino de la belleza sin que Eros lo acompañe y le sirva de guía”.
  5. El niño, al representar a Eros, es el camino que el protagonista necesita para llegar a la muerte, igual se podrá decir que es por esa razón la representación de la misma muerte, aunque no estoy segura, lo veo más como el camino hacia la muerte.
  6. Un rasgo sensible y atribuido en mayor medida a lo femenino y que en nuestro mundo está desvalorizado y utilizado para despreciar la inteligencia de la mujer, probablemente porque nuestro mundo está ordenado por lo masculino, aquí Thomas Mann lo recupera, devolviéndole su valor, algo que por otra parte también, creo, que intentó recuperar Robert Graves en su Diosa Blanca (pero eso será para otro momento), y es cuando dice el escritor en boca del escritor protagonista:
    “Y que si podemos ser héroes y disciplinados guerreros a nuestro modo (se refiere a esa contención y disciplina), nos parecemos, sin embargo, a las mujeres, pues nuestro ensalzamiento es la pasión, y nuestras ansias han de ser el amor, ¿comprendes ahora cómo nosotros los poetas, no podemos ser ni sabios ni dignos? ¿Comprendes que necesariamente hemos de extraviarnos?
  7. Entre los símbolos, voy a poner dos ejemplos más, para darse uno cuenta del estilo de los detalles  que pueden pasarse por alto con facilidad: La góndola, “negra, con una negrura que sólo poseen los ataúdes, evoca aventuras silenciosas y arriesgadas, la noche sombría, el ataúd, y el último viaje silencioso”. El peluquero, que “falsifica” la juventud con maquillaje para engañar al objeto amoroso o …. ¿es el maquillaje con el que se preparan a lo muertos en su viaje final?
  8. El apellido del protagonista, Aschenbach, que es alemán, significa arroyo de ceniza.
  9. Y el nombre del protagonista, Gustav, es el nombre del compositor Gustav Mahler y que es a su vez inspiración del protagonista de la película “Muerte en Venecia” de Visconti, basada en esta novela. Por eso la música de la película es de Mahler. Mahler también murió a los 50 años. He leído en LyL, que además, parece ser que el mismo Mann, le puso ese nombre a su protagonista al conocer en 1911 la muerte del compositor y que el tiempo de la novela se desarrollara en ese mismo año.


14

Yamila

 
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Escritor: Chinguiz Aitmátov


En una aldea de Kirguistán, entre estepas y altas montañas, habitan unas gentes que no hace muchas generaciones habían sido nómadas, y aunque ahora no lo sean, mantienen con ellos sus antiguas costumbres familiares y tribales. Estamos en 1942, cuando Kirguistán formaba parte de Rusia, y ahora, cuando la guerra ha reclutado a los hombres de la aldea.

Seit, el narrador, es un adolescente que vive con sus madres, su hermana y su cuñada Yamila.


Pero pronto llega un soldado convaleciente de la guerra, se llama Daniar, y se unirá a Seit y Yamila en su recorrido diario hacia el trabajo de la colectivización.

Es algo raro este Daniar, parece reservado, pero con una tranquila y misteriosa fortaleza. ¿De dónde le procede? ¿Qué diferente actitud mantiene con el mundo que lo rodea? Y aunque no sea muy hablador, en el camino de regreso a casa, al cantar es capaz, mejor que con las más bellas palabras, de  transmitir la verdadera naturaleza de su ser, contagiar su pasión y amor por la vida, por las tierras de su patria, y el amor a Yamila. Esta riqueza de espíritu afectará a sus acompañantes, que sentirán una agradable atracción por Daniar. Y Seit, que será testigo del amor que surge entre su cuñada y el soldado,  no podrá más que comprender.

Este relato, de apenas 50 páginas, es una preciosidad en la forma en que ha sido escrito. A pesar de utilizar tantos elementos sensoriales, que despiertan  emociones a través de la música, la pintura y una prosa poética, no resulta empalagosa sino más bien cautivadora (aunque me está costando horrores que no resulte cursi todo lo que estoy diciendo, así que esta vez todo se quedará en las notas).




NOTAS PERSONALES:

  1. Los personajes son kirguizos de religión musulmana.
  2. Esa utilización de la música como forma de expresión pudiera ser utilizado como una forma simbólica que tenga que ver con una característica cultural determinada de un pueblo. Y es que el escritor de esta novela, Chinguiz Aitmátov, dijo de las gentes del Kirguistán:   "Si otros pueblos mostraron su historia y pasado cultural a través del arte escrito, la escultura, la arquitectura, el teatro y la literatura;  los kirguizos expresaron su punto de vista sobre el mundo, su orgullo y dignidad, sus batallas y esperanza en el futuro, a través del género épico", y este género, en Kirguistán se transmitía en forma de canción de unas generaciones a otras. 
  3. De hecho,la epopeya de Manas representa al kirguizo, como la Odisea y la Iliada representa al griego, y encima se transmite cantada. Esa es su forma natural. Se dice que esta epopeya ha sido considerada como la más pura forma de expresión de la creatividad oral. 
  4. El recurso de la canción como vehículo expresivo, y que contagia emociones, como se nos dice en esta novela: “Y todo este mundo de belleza terrenal y de inquietudes, lo abría ante mí Daniar con su canción”. Me ha recordado muchísimo al final de la novela Job, de Joseph Roth, cuando Menuchim, el de “ojos de mirada amplia y profunda” era también capaz con su música de 'hablar' de esa manera. Se dice en el relato Yamila: "No puedo determinar si era solamente la voz o se trataba de algo más importante, algo que parte del corazón mismo del hombre, algo capaz de despertar en los demás la misma emoción , capaz de animar los más secretos pensamientos". "No se parecía a las melodías kirguizas ni a las kazajas, aunque tenía de unas y otras. La música de Daniar había recogido las mejores melodías de sus dos pueblos. Era la canción de las montañas y las estepas, que tan pronto remontaba el vuelo sonoramente, semejante a las montañas kirguizas, como se extendía en amplitud, igual que la estepa kazaja". 
  5. Un párrafo en el que se hace referencia a la epopeya de Manas y que quiero conservar: "¡Que la estepa os ampare, que os ampare el espíritu de nuestro héroe Manas! Por donde la gente había marchado a la guerra, quedaban senderos amargos ... Y todo este mundo de belleza terrenal y de inquietudes, lo abría ante mí Daniar con su canción. Cuando Daniar cantaba lo veía entonces yo de niño, vagando por los campos de la estepa ¿habría nacido entonces dentro de su alma esa canción de la Patria? ¿O habría nacido quizás mientras cruzaba por el fuego de la guerra? 
  6. El escritor, nació en 1928, también en una aldea de Kirguistán. Conocedor de la tradición oral de su pueblo, y de lo que es llevar una vida nómada como forma de vida.


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Flores para Algernón

   
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Escritor: Daniel Keyes

Charlie es un hombre de casi 33 años. Es un tonto de buen corazón, bien intencionado, lleno de afecto por las personas, a las que admira, por lo ¡listas y buenas! que son.
Entre sus deseos siempre ha estado el de aprender: “Yo no quiero ser celebre. Yo qiero solo acerme listo como los otros de modo que pueda tener muchos amigos que me qieran.”
Y es que aunque comprende las cosas, lo hace procesando la poca información que un cerebro de 68 CI puede permitir.

¡Pero! un experimento se ha hecho con nuestro Charlie, y muy pronto, su limitado cerebro se convertirá en uno bien potente, uno capaz de procesar e interconectar tanta información como la que un cerebro de 185 CI te permitiría (no es por fastidiar, pero la mayoría de nosotros tenemos un cerebrito de 100, y si llegamos).

Y claro, en esta asombrosa evolución, acompañaremos a Charlie en su averiguación de que nada es lo que parecía; o incluso, que nada es lo que parece, y muchos más asuntos como, la comunicación,  qué es lo que hace que dos personas se relacionen afectivamente, el disfrute del don de la inteligencia con el que cuenta el hombre, y la soledad, entre muchas otras cosas.

La novela es absolutamente empática, hasta el punto del desasosiego. Es crítica y muy psicológica con los personajes, aunque también diría que acaba siendo generosa y muy tolerante con el ser humano.
Para conseguir esto, el escritor hace que nuestro protagonista hable en primera persona, como si fuera un diario. Al principio veremos que apenas sabe escribir ni expresarse, que no sabe juzgar, que no tiene imaginación, tampoco doblez; pero, poco a poco, la ortografía, el uso del lenguaje y la calidad de lo contado se va volviendo más complejo, también sus problemas, sin olvidar que un incierto futuro calará en el ánimo del lector.

En estos recuerdos que ahora reinterpretará con ese mayor abanico de datos que su cerebro puede relacionar, escenas del pasado serán comprendidas de otro modo, y por primera vez reconocerá en su pasado el rechazo, la burla, la indiferencia, el egoísmo, la crueldad, la mediocridad, …. ¿Sabrá encontrar el equilibrio entre su crecimiento intelectual y su crecimiento emocional? ¿El equilibrio entre su subconsciente y su nuevo consciente? ¿Afrontar el miedo indeterminado del conociemiento que te da una realidad mucho más compleja? ...

Me despido con uno de los pensamientos de Charlie sobre la inteligencia y la ciencia de nuestra cultura:

“Pero he aprendido que la inteligencia por sí sola no significa gran cosa. La inteligencia, la educación, y el saber, se han convertido en grandes ídolos. Pero la inteligencia y la educación que no han sido templadas en el afecto humano no valen gran cosa. La inteligencia es uno de los mayores dones del hombre …. la inteligencia sin la capacidad de dar y recibir un afecto conduce al derrumbe mental y moral, a la neurosis e incluso a la psicosis. Y digo que la mente absorbida en un interés egoísta tomado como un fin en sí mismo, con exclusión de toda relación humana, no puede conducir más que a la violencia y al dolor”.


NOTAS PERSONALES :

  1. Dicen los que entienden, que existe una diferencia fundamental entre la forma de enfrentar el asunto de la existencia el Oriente y el Occidente, y que ese enfoque diferente ha marcado cada una de estas culturas. Si bien Oriente se centró en el interior del ser humano, en la naturaleza, desarrollando así, un mayor conocimiento de los diferentes estados de conciencia del hombre. Occidente las buscó en lo exterior, en el mundo, en la Historia, y de ahí, dicen, se podría explicar el desarrollo tecnológico de Occidente, y la conquista.  Occidente utilizaría como arma onmipotente al pensamiento;  Oriente, considera que el pensamiento como herramienta no da toda las respuestas. El caso es que este enfoque me recordó mucho a esa conclusión de la novela, por eso lo pongo.
  2. El nombre de “Flores para Algernón” viene por su compañero de laboratorio, un ratoncito al que pusieron como nombre Algernon y que como él comparten experimento.


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Fedón

 
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Escritor: Platón

Que nadie se asuste por este título. El traerlo aquí ha sido consecuencia de otro libro: La muerte en Venecia, de Thomas Mann, y es que hay pasajes y simbolismos en la novela que directamente te dirigen a este Fedón.

Así que, como se trata de un libro bien corto, pues qué mejor que salir de dudas y averiguar lo que en él hay escrito y que me podía venir tan bien para el libro de Mann.

Fedón fue uno de los cercanos a Sócrates que lo acompañaron en sus últimos momentos antes de ser ejecutado y el que en este libro, relata las conversaciones que allí tuvieron lugar, porque esto es el Fedón: las últimas conversaciones de Sócrates antes de morir.

Si Sócrates decía que el placer y el dolor, son dos estados que no se presentan nunca juntas, pero que una vez que se tiene al uno, a continuación vendrá el otro; o a la inversa, como una paradoja vamos a encontrarnos en estos últimos momentos, que algo raro envuelve el ambiente: el placer y el dolor van juntos y son experimentados por todos ellos  ...  ¿Cómo es posible tal contradicción? es la contradicción que se deriva de enfrentar sus propias creencias, las de su tiempo; y la explicación sobre el deseo de acudir a la muerte de su maestro. Se nos contará sobre la vida y la muerte; sobre el alma inmortal; sobre  la vida más allá de la muerte; o la reencarnación; así como el mundo visible y el invisible ...

Para animar un poquito, pues decir que se encuentra escrito íntegramente a modo de diálogos, casi como si fuese una obra de teatro. A mí, que soy una aprendiz, me ha sorprendido mucho este libro, y tiene que ver con libros como "La montaña mágica" de Thomas Man o "Elizabeth Costello" de Coetzee, o incluso "Navegantes del tiempo" de Sjón, porque en todos ellos se enfrentan y comparan  dos épocas: la época medieval frente a lo que supuso el Renacimiento e Ilustración. En estos enfrentamientos siempre me parecía ver como una llamada a recuperar los valores de los antiguos griegos que la Edad Media había sofocado.
Por eso me ha sorprendido tanto este libro, porque he encontrado un pensamiento que me ha recordado muchísimo al cristianismo, y precisamente: el de la época medieval. Habrá que seguir averiguando ....

Otra cosa: también parece que Sócrates ya arrastrara influencias de filosofías orientales del tipo del budismo, por ejemplo.

Esta vez, toooooooodo quedará en notas personales. No vaya a ser que después de ésta ya no queráis saber nada de mí.


NOTAS PERSONALES:

  1. Buda (563 ó 483aC – 483 ó 411aC); Sócrates (470aC-399aC); Jesucristo (0dC-33dC).
  2. Explicación del por qué no es lícito el suicidio: los hombres estamos en una especie de presidio, los dioses son quienes se cuidan de nosotros. Somos una de sus posesiones. Y la muerte vendrá cuando ellos lo decidan. (- como me suena al cristianismo -).
  1. Explicación de por qué Sócrates se dice deseoso de su destino (sentencia a muerte por envenenamiento). Dice Sócrates: que tiene la esperanza de que haya algo reservado a los muertos, y que encima es mucho mejor para los buenos que para los malos (suena al paraíso, purgatorio e infierno). Los que dedican su vida a la filosofía, no practican otra cosa que el morir y el estar muertos. Y por eso, en cierto modo, lo que anhelan es la muerte, pues para ellos tiene una significación diferente al de la mayoría (Me recuerda mucho al cristianismo medieval por esa voluptuosidad con la muerte, como le echaría en cara Settembrini a Naphta en "La montaña mágica" -). Para Sócrates la muerte no es otra cosa que la separación del alma y del cuerpo, y el filósofo no se interesa por los placeres que derivan de tener un cuerpo, sino que intenta desvincularse de ellos, porque si su búsqueda es la realidad de las cosas,  encuentra que estos deseos y anhelos que se derivan de tener un cuerpo, son un obstáculo para su objetivo. Las guerras, las revoluciones y y las luchas, dice, nadie las causa, es el cuerpo y sus deseos quien las causa, al ser el hombre  esclavo del cuidado de su cuerpo. Para él, adquirir el saber anhelado sólo es posible cuando se ha muerto, porque es cuando el alma queda sola en sí misma, separada del cuerpo (- el cristianismo tuvo que tomar esto de los griegos -).
    El hombre que no es amante de la sabiduría, sino sólo del cuerpo, se irrita cuando está a punto de morir. Es el mismo hombre amante del dinero, o de los honores, o de ambas que considera la muerte como uno de los grandes males (Naphta de La montaña mágica, al final acepta la muerte como destino).
  2. Sócrates parece que cree en la reencarnación (Buda es anterior a él), y esto se ve cuando aborda lo que cree que es el diferente destino para cada uno de nosotros cuando morimos. También puede recordar al cristianismo y su resurrección de los muertos. Y esto me ha parecido cuando remitiéndose a la antigua tradición, viene a decir que las almas existen en el Hades, y estas vuelven a la vida nacidas de los muertos. Dice: de los muertos, renacen los vivos. Las cosas contrarias nacen de sus contrarios.
    Pero el destino de las almas variará según su pureza, según cómo sea, habitarán diferentes tipos de cuerpos, desde asnos, ranas, lobos, abejas, a incluso otros seres humanos. Pero al linaje de los dioses, a ése es imposible arribar sin haber filosofado y partido en estado de completa pureza; que ahí sólo es licito que llegue el deseoso de saber. Por eso, yacerá en el fango, quien allí vaya sin “iniciarse” mientras que el que allí llega purificado e iniciado habitará con los dioses, que no son otros que los que se han dedicado a la filosofía en el recto sentido de la palabra (- suena a budismo, y el cilo de las reencarnaciones, que sólo se interrumpe cuando se ha llegado a la iluminación -).
  3. Una de las herramientas que utiliza para justificar la existencia del alma es su teoría de la reminiscencia: para Sócrates, el aprender no es sino el recordar. Lo que se llama instrucción puede ser un recuerdo, no es más que recuperar un conocimiento que ya era nuestro, porque de algún modo ese conocimiento ya se había adquirido antes de nacer.
  4. Hay dos mundos, el visible y el invisible. El alma es más semejante a lo invisible y el cuerpo a lo visible. Cuando ambas actúan juntas, todo se embrolla, se lía, es por eso que se dice que “La experiencia del alma es el pensamiento”. Cuando funcionan unidas, la naturaleza del cuerpo prescribe que el cuerpo obedezca a esa naturaleza, es decir, su naturaleza el la obediencia, la mortalidad; y sin embargo, lo que corresponde al alma su naturaleza es mandar, ser su dueña, por eso es divina (- la eterna disputa entre la dualidad y el todo-es-uno, que parece que en filosofía es el equivalente a la disputa derecha e izquierda en política. Además bien pudiera corresponderse la dualidad con la derecha y el todo-es-uno con la izquierda).
  5. En el mito final de Homero que se explica el tráfico de las almas cuando mueren, sus diferentes destinos, según los diferentes ríos subterráneos, se encuentra uno que bien podría recordar al infierno de los cristianos: Se distinguen cuatro ríos principales:
    1. El mayor es Océano, cuyo curso circular es el más externo.
    2. En sentido contrario discurre el río Aqueronte, que llega a la laguna Aquerusíade, que es donde van a parar la mayoría de los muertos que más pronto o más tarde son enviadas de nuevo a las generaciones de los seres vivos.
    3. El tercer río, Piriflegetonte ,va a parar a un gran lugar consumido por ingente fuego, que forma un lago inmenso de agua y cieno hirviente. De allí llega a los confines de la laguna Aquerusíade sin mezclarse con el agua de ésta; desembocando en la parte más baja del Tártaro, habiendo dado muchas vueltas bajo tierra.
    4. Al cuarto río, lo llaman Cócito, que en su recorrido pasa por un terrible lugar que llaman Estigio, y por la laguna Estigia.
              Los   finados  llegan  al lugar a  que conduce a  cada  uno  su  genio, son  antes  que  nada
              sometidos a juicio, tanto los buenos como los malos. Y pasa lo siguiente:
      1. Los que se estima que han vivido en el término medio, se encaminan al Aqueronte, suben a las barcas que hay para ellos y, a bordo de éstas, arriban a la laguna, donde si alguno ha delinquido en algo, son absueltos, recibiendo asimismo cada uno la recompensa de sus buenas acciones conforme a su mérito (- no sé bien si esto significa que el alma ocuparía un cuerpo de mejor naturaleza-).
      2. Los que, por el contrario, se estima que no tienen remedio por causa de la gravedad de sus yerros, a ésos el destino les tiene reservado las profundidades más profundas, es decir, el Tártaro, de donde no saldrán jamás (- parece el infierno, jeje-).
      3. En cambio, quienes se estima que han cometido delitos que tienen remedio, pero que siendo graves, sintieron remordimiento, éstos aunque tienen que ser arrojados al Tártaro, tienen cierta esperanza una vez que han pasado allí un tiempo. Tras ese tiempo son arrojados afuera el oleaje (- Puede que como dos tipos de purgatorio -):
        1. A los homicidas frente al Cócito,
        2. Y a los que maltrataron a su padre o a su madre frente al Piriflegetonte.
        Ambos, cada uno por su corriente, cuando llegan a la altura de la laguna Aquerusíade, llaman entonces a gritos, a aquellos a quienes hicieron mal. Si logran convencerlos, salen y cesan sus males; si no, son llevados de nuevo al Tártaro y de aquí otra vez a los ríos, y no cesan de padecer este tormento hasta que consiguen persuadir a quienes agraviaron …
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El señor Ibrahim y las flores del Corán

Escritor: Eric-Emmanuel Schmitt


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En un barrio judío de París se encuentra una tiendecita de comestibles de esas que permanecen abiertas hasta la medianoche. La regenta un viejo musulmám sufí, de mirada tranquila, de pocas palabras y de fácil sonrisa. Su nombre es Ibrahim.

En el mismo barrio, cerca de la tiendecita, existe un niño judío de 13 años, también de nombre importante: Moisés. No es huérfano, pero si dijera que lo es, tampoco estaríamos mintiendo mucho.

Ambos, estarán destinados a encontrarse, y siguiendo un símil del libro, probablemente sufí, y que nos dice que “el hombre pasa la vida en dos sitios: en su cama y en sus zapatos". "Y que si los zapatos te hacen daño, es mejor cambiarlos” El señor Ibrahim por un tiempo será una valiosa guía para este adolescente, o siguiendo este símil, por un tiempo le ayudará a la adquisición de unos buenos y resistentes zapatos. Y es que “hay infancias de las que es mejor salir; de las que hay que curarse”.

Se trata de un relato sencillo, bienintencionado, se diría que entrañable, aunque si he de ser sincera, yo lo he encontrado flojito, salvo si su creación fuese dirigido a un público juvenil, en cuyo caso me parecería una delicia con dos reservas que lo estropean bastante: el tratamiento de la prostitución desde una pespectiva tan superficial y utilitaria; y el tratamiento, también superficial, de la lectura y los libros, y de lo que de ellos se puede obtener. Ninguno de ellos pegan con lo que se supone que pretende el libro: mirar más allá de lo superficial.

Pero quitando esto, y sin abrumar, cuenta con elementos que enriquecen el mundo interior del sujeto frente al escaparate de fuera que tanto confunde, y muy conectado con elementos sufíes que tanto me gustan,  a modo personal, diría que dentro de la parte más mística de las tres religiones monoteístas,  -y de lo que por ahora conozco de ellas - , el misticismo musulmán sufí es el que más me gusta.

La trama acabará en un viaje lleno de sentido y en el que no hay lugar al miedo, allá “donde todos los brazos del río se lanzan al mismo mar. Ese mar único”

Me despediré con unos versos de un musulmán sufí que tan presente está en este texto. Se trata de Rumí, y dice:

“El oro no necesita de ninguna piedra filosofal,
pero el cobre sí.
Mejórate.
Lo que vive, hazlo morir: eso es tu cuerpo.
Lo que está muerto, dale vida: eso es tu corazón.
Lo que está presente, ocúltalo: eso es el mundo de aquí abajo.
Lo que está ausente, hazlo venir: es el mundo de la vida futura.
Lo que existe, destrúyelo: es la pasión.
Lo que no existe, genéralo: es la intención
”

Dejo un video precioso de un baile de estos derviches sufíes:





NOTAS PERSONALES:

A).- Es curioso que cuando se habla de libros en las novelas, estos siempre queda muy bien parados. Sin embargo, en este relato pasa justo lo contrario. Todas las alusiones a los mismos tratan de alguna forma de desmitificarlos. No puedo estar de acuerdo, pero me agrada mucho encontrar algo así. Está bien que nos fastidien un poco, jeje.
  1. Se habla de “un padre aislado entre libros, enclaustrado entre sus muros de su ciencia”.
  2. Se habla de que “cuando se quiere aprender algo, no se coge un libro, sino que se encuentra hablando con alguien, porque al hombre a quien Dios no le ha revelado la vida directamente, no será un libro el que se la revele”.
  3. Cuando el niño empieza a vender los libros del padre, “por lotes, a los libreros de los muelles del Sena. Cada vez que vendía un libro, se sentía más libre”.
B).- El tratamiento de la prostitución es un poquito patética para mi gusto, por ejemplo

Y aquí el  link de la pelicula completa: https://www.youtube.com/watch?v=u_jRKb0ajUg