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Tela de sevoya

  
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Escritora: Myriam Moscona

¿No resulta de lo más fascinante que hoy exista una versión viva de la lengua española tal y como se hablaba hace 500 años? ¿No es casi un milagro este fenómeno probablemente único?

Esa lengua se conoce hoy con el nombre de “ladino”, y no es más que la lengua española que se llevaron consigo los judíos sefardíes en su diáspora al ser expulsados de España en tiempos de los Reyes Católicos.
Gracias a estos judíos sefardíes que nos la mantuvieron, la lengua ¡sigue viva! y es que "ha ocurrido con la lengua de los sefardíes, algo parecido a aquella leyenda del trovador que al marcharse a la guerra dejó su voz encantada en un rosal para que su amada pudiera seguir escuchándola".

Myriam Moscona, escritora mexicana nacida en 1955, y de origen búlgaro sefardí, con este libro, inicia un viaje físico, temporal y emocional, hacia sus antepasados y raíces recientes. Quiere “atar cabos sueltos” y “recuperar sus biografías”.
La forma en que nos llega lo escrito es de una calidad exquisita, y completamente embaucadora. En este viaje a esas raíces, aparecerán en un plano físico diferentes países de acogida de estos judíos expulsados, como México, Bulgaria, Turquía, y Grecia pero también reinterpretará sus recuerdos, y estados de conciencia, así como nos regalará “pedasikos” de esta lengua con poemas, y graciosos diálogos, todo ello sin olvidar mezclarnos con detalles de una cultura que les es propia, y un lamento sobre una lengua y un mundo que tiende a desaparecer. Y es que el ladino, como lengua, se encuentra en la actualidad en serio peligro de extinción ¡Qué lástima! ¡Esperemos que no!

Puede que por esta razón, la muerte esté tan presente en el libro, pero de una forma hermosa y nostálgica “Dile a todos que están equivocados. Lo que pensaban de esta vida es apenas un esbozo. No hay lugar, sólo el tiempo nos reúne”, el tiempo que acaba reuniéndonos a todos.

Me despido con unos “byervos” de George Steiner, que dice así:
"Cuando desaparece un idioma, muere con él un enfoque total -un enfoque como ningún otro- de la vida, de la realidad, de la conciencia. Cuando un idioma es arrasado o reducido a la inutilidad por el idioma del planeta, tiene lugar una disminución irreparable en el tejido de la creatividad humana, en las maneras de sentir el verbo esperar. No hay ninguna lengua pequeña. Algunas lenguas del desierto del Kalahari tienen más matices sobre el concepto del futuro, del subjuntivo, que aquellos de los que disponía Aristóteles. Lejos de ser una maldición, Babel ha resultado ser la base misma de la creatividad humana, de la riqueza de la mente, que traza los distintos modelos de la existencia".

Adiós, o mejor sería decir: “ke seygash todos guadrados de ora mala”


NOTAS PERSONALES:

  1. El título hace referencia a “la dicha” sefardí que dice: “El meoyo del ombre es tela de sevoya” (la fragilidad humana es como la tela de cebolla).
  2. El ladino (que viene de "latino") hoy es conocido por unas 300.000 personas en el mundo, y casi todas son “aedadas”.
  3. Libro ganador del premio Xavier Villaurrutia de escritores para escritores en 2012.
  4. Leer "La herencia desnuda" de Aaron Appelfeld, escritor judío de origen rumano.
  5. Leer los escritos autobiográficos de Walter Benjamín.
  6. Explicación del por qué del debilitamiento de esta lengua después de haber sobrevivido 500 años: el ladino comienza a perder número, primero por los judíos asesinados en campos de concentración, y luego por la creación del estado de Israel en 1948, ya que el nuevo estado de Israel decretó como lengua oficial únicamente el hebreo.
  7. Se cuenta que Elías Canetti y un tío de la escritora fueron compañeros de clase. Y Canetti, se dirigió al tío diciéndole: I tu komes esto? I tu sos djidyó? (¿Tú comes esto? ¿Eres judío?) No se lo dijo en búlgaro, ni en alemán, la lengua del país en la que vivían: se lo dijo en ladino.
  8. Sobre las llaves que guardan de Toledo, he aquí lo que decía una de sus abuelas: "Mira ijika miya, esta yave viejecika ke tengo en mi mano es de la kaza ande moravan muestros gran-gran papús. Los echaron de la Espanya, ama eyos pensavan ke poko despues tornariyan. Esta yave me la dio mi vavá i kuando te agas ben adám yo te la vo dar para ke tu la kuides komo kudias tus ojos i se las guadres a tus inietos i a los ijos de tus inietos kuando venga tu ora"
  9. (¿Será verdad esto que cuentan de los búlgaros?) Preguntar a un búlgaro, sobre esto que se cuenta en el libro: “Cuando los búlgaros quieren decir no, mueven la cabeza de arriba a abajo. Cuando quieren decir sí, truenan la boca y sacuden la cabeza de un lado a otro. Niegan al afirmar y afirman al negar. Si en la calle los aborda a alguien, por ejemplo, para preguntar: "¿habla usted inglés?", responderán no con un gesto de sí y uno se quedará atónito”.
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Querido Diego, te abraza Quiela

 
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Escritora: Elena Poniatowska

"Querido Diego, te abraza Quiela", es el excelente trabajo de corte biográfico que sobre la pintora rusa Angelina Beloff (Quiela) realiza esta escritora.

Tomando como punto de partida la información que esta autora obtiene de diversas fuentes, la escritora recrea por medio de 11 cartas de ficción un período especialmente duro para la pintora: Diego Rivera, el reconocido pintor mexicano, el que fuera su marido durante diez años, la ha abandonado para no volver jamás. Finaliza el libro con una última carta, la doceava, aunque ésta sí es real, ésta sí fue escrita por la pintora.

Son todas las cartas de coherente y profundo contenido psicológico, en las que queda reflejado de forma magistral, desnuda, y muy descriptiva el sufrimiento y doloroso vacío y quiebro de personalidad, que esta relación primero y pérdida después debió producir en la pintora.

Y es que estamos ante una relación que nació desequilibrada desde los inicios. Él pasó a constituir el sentido mismo de su existencia, su alimento, y en esta dependencia emocional la pintora de talento se perdió a sí misma, ella decidió adorarlo, ser “la esclava”, someterse. Y esto me recuerda a lo que otro dios – Picasso -  una vez dijera a propósito de las mujeres: "Para mí, sólo hay dos tipos de mujeres: diosas y felpudos".

De esta forma, son protagonistas del libro, no tanto ella como su sufrimiento; así como la figura de Diego Rivera que como una presencia ladrona monopoliza todo el espacio, y es que ahí aparece él, como un dios que engulle pasionalmente la vida, que vuela libre, salvaje, sin condicionamientos culturales. Se trata de un personaje pleno y vital, y que probablemente por esta misma razón atrae a los demás, como vampiros en busca de alimento de esa vitalidad desbordada.

"Nunca he podido manifestarme en la forma en la que tú lo haces; cada uno de tus ademanes es creativo, nuevo, como si fueras un recién nacido, un hombre intocado, virginal, de una gran e inexplicable pureza".

Me despido con un párrafo que especialmente me ha gustado. Estando él viviendo en Europa no se deja deslumbrar por el pensamiento dominante europeo, y dice:
"Aquí solo Juan Gris es mulato y lo esconde afirmando que es español. Lo que tiene de bueno es lo que tiene de negro, lo malo es lo que le queda de blanco. Se hace pasar por español porque los metropolitanos franceses malmiran a los hispanoamericanos, pero ya quisieran los pálidos, los arrugados europeos, caminar con la gracia felina del trópico; que un rayo de sol incendiara y coloreara su piel desabrida y lacia. ¡Qué vieja, qué polvorosa, qué herrumbre la de Europa, Angelina!"

NOTAS:
  1. Diego Rivera viaja a París en 1907. Conoce a Angelina (Quiela), se casan y este matrimonio dura diez años hasta que él en 1920 decide abandonar Europa. Las 12 cartas de este libro van fechadas en un intervalo muy simbólico de 9 meses: desde octubre de 1921 a julio de 1922. 
  2. En el libro de la semana pasada: Los navegantes del tiempo, existe una vista nostálgica al hombre que tuvo que existir cuando "reinaban" los dioses griegos, tiempos en que el hombre vivía sin negar su naturaleza que de alguna forma maniatan las religiones de nuestro tiempo para que podamos convivir. En este libro se recomendaba un libro, “Los dioses en el exilio” de Heinrich Heine, que parece que recrea cómo hoy en día tienen que vivir ocultos entre nosotros los dioses griegos que se regían por leyes ahora prohibidas. Con esta referencia para mí graciosa explico porqué no me ha parecido que Diego Rivera fuera un monstruo, ni el tirano que anuncia la contraportada del libro, sino si acaso, uno de estos hombres, que quieren vivir sin cercenarse a si mismos.
    De hecho dice la pintora de su primer encuentro: "Lo que más me impresionó de todo fue la bondad de tu mirada" ... "Y así pasaron diez años, los mejores de mi vida. Esos diez años llenos de dolor y felicidad que pasé contigo".

    En la novela se viene a decir que sí parece que cumplía económicamente con los hijos nacidos de sus relaciones rotas.
  3. A modo de broma me apetece decir: puesto que la vida no esta hecha para sufrir, dejemos a dioses y diosas retroalimentarse juntos en su Olimpo, que se maten si quieren,  con sus celos, pasiones,  choque de egos, exceso de vida, etc, etc. No, no parece ser algo bueno que hombre y dios convivan juntos.