Mostrando entradas con la etiqueta Autores griegos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autores griegos. Mostrar todas las entradas
16

Fedón

 
COMPRAR
Escritor: Platón

Que nadie se asuste por este título. El traerlo aquí ha sido consecuencia de otro libro: La muerte en Venecia, de Thomas Mann, y es que hay pasajes y simbolismos en la novela que directamente te dirigen a este Fedón.

Así que, como se trata de un libro bien corto, pues qué mejor que salir de dudas y averiguar lo que en él hay escrito y que me podía venir tan bien para el libro de Mann.

Fedón fue uno de los cercanos a Sócrates que lo acompañaron en sus últimos momentos antes de ser ejecutado y el que en este libro, relata las conversaciones que allí tuvieron lugar, porque esto es el Fedón: las últimas conversaciones de Sócrates antes de morir.

Si Sócrates decía que el placer y el dolor, son dos estados que no se presentan nunca juntas, pero que una vez que se tiene al uno, a continuación vendrá el otro; o a la inversa, como una paradoja vamos a encontrarnos en estos últimos momentos, que algo raro envuelve el ambiente: el placer y el dolor van juntos y son experimentados por todos ellos  ...  ¿Cómo es posible tal contradicción? es la contradicción que se deriva de enfrentar sus propias creencias, las de su tiempo; y la explicación sobre el deseo de acudir a la muerte de su maestro. Se nos contará sobre la vida y la muerte; sobre el alma inmortal; sobre  la vida más allá de la muerte; o la reencarnación; así como el mundo visible y el invisible ...

Para animar un poquito, pues decir que se encuentra escrito íntegramente a modo de diálogos, casi como si fuese una obra de teatro. A mí, que soy una aprendiz, me ha sorprendido mucho este libro, y tiene que ver con libros como "La montaña mágica" de Thomas Man o "Elizabeth Costello" de Coetzee, o incluso "Navegantes del tiempo" de Sjón, porque en todos ellos se enfrentan y comparan  dos épocas: la época medieval frente a lo que supuso el Renacimiento e Ilustración. En estos enfrentamientos siempre me parecía ver como una llamada a recuperar los valores de los antiguos griegos que la Edad Media había sofocado.
Por eso me ha sorprendido tanto este libro, porque he encontrado un pensamiento que me ha recordado muchísimo al cristianismo, y precisamente: el de la época medieval. Habrá que seguir averiguando ....

Otra cosa: también parece que Sócrates ya arrastrara influencias de filosofías orientales del tipo del budismo, por ejemplo.

Esta vez, toooooooodo quedará en notas personales. No vaya a ser que después de ésta ya no queráis saber nada de mí.


NOTAS PERSONALES:

  1. Buda (563 ó 483aC – 483 ó 411aC); Sócrates (470aC-399aC); Jesucristo (0dC-33dC).
  2. Explicación del por qué no es lícito el suicidio: los hombres estamos en una especie de presidio, los dioses son quienes se cuidan de nosotros. Somos una de sus posesiones. Y la muerte vendrá cuando ellos lo decidan. (- como me suena al cristianismo -).
  1. Explicación de por qué Sócrates se dice deseoso de su destino (sentencia a muerte por envenenamiento). Dice Sócrates: que tiene la esperanza de que haya algo reservado a los muertos, y que encima es mucho mejor para los buenos que para los malos (suena al paraíso, purgatorio e infierno). Los que dedican su vida a la filosofía, no practican otra cosa que el morir y el estar muertos. Y por eso, en cierto modo, lo que anhelan es la muerte, pues para ellos tiene una significación diferente al de la mayoría (Me recuerda mucho al cristianismo medieval por esa voluptuosidad con la muerte, como le echaría en cara Settembrini a Naphta en "La montaña mágica" -). Para Sócrates la muerte no es otra cosa que la separación del alma y del cuerpo, y el filósofo no se interesa por los placeres que derivan de tener un cuerpo, sino que intenta desvincularse de ellos, porque si su búsqueda es la realidad de las cosas,  encuentra que estos deseos y anhelos que se derivan de tener un cuerpo, son un obstáculo para su objetivo. Las guerras, las revoluciones y y las luchas, dice, nadie las causa, es el cuerpo y sus deseos quien las causa, al ser el hombre  esclavo del cuidado de su cuerpo. Para él, adquirir el saber anhelado sólo es posible cuando se ha muerto, porque es cuando el alma queda sola en sí misma, separada del cuerpo (- el cristianismo tuvo que tomar esto de los griegos -).
    El hombre que no es amante de la sabiduría, sino sólo del cuerpo, se irrita cuando está a punto de morir. Es el mismo hombre amante del dinero, o de los honores, o de ambas que considera la muerte como uno de los grandes males (Naphta de La montaña mágica, al final acepta la muerte como destino).
  2. Sócrates parece que cree en la reencarnación (Buda es anterior a él), y esto se ve cuando aborda lo que cree que es el diferente destino para cada uno de nosotros cuando morimos. También puede recordar al cristianismo y su resurrección de los muertos. Y esto me ha parecido cuando remitiéndose a la antigua tradición, viene a decir que las almas existen en el Hades, y estas vuelven a la vida nacidas de los muertos. Dice: de los muertos, renacen los vivos. Las cosas contrarias nacen de sus contrarios.
    Pero el destino de las almas variará según su pureza, según cómo sea, habitarán diferentes tipos de cuerpos, desde asnos, ranas, lobos, abejas, a incluso otros seres humanos. Pero al linaje de los dioses, a ése es imposible arribar sin haber filosofado y partido en estado de completa pureza; que ahí sólo es licito que llegue el deseoso de saber. Por eso, yacerá en el fango, quien allí vaya sin “iniciarse” mientras que el que allí llega purificado e iniciado habitará con los dioses, que no son otros que los que se han dedicado a la filosofía en el recto sentido de la palabra (- suena a budismo, y el cilo de las reencarnaciones, que sólo se interrumpe cuando se ha llegado a la iluminación -).
  3. Una de las herramientas que utiliza para justificar la existencia del alma es su teoría de la reminiscencia: para Sócrates, el aprender no es sino el recordar. Lo que se llama instrucción puede ser un recuerdo, no es más que recuperar un conocimiento que ya era nuestro, porque de algún modo ese conocimiento ya se había adquirido antes de nacer.
  4. Hay dos mundos, el visible y el invisible. El alma es más semejante a lo invisible y el cuerpo a lo visible. Cuando ambas actúan juntas, todo se embrolla, se lía, es por eso que se dice que “La experiencia del alma es el pensamiento”. Cuando funcionan unidas, la naturaleza del cuerpo prescribe que el cuerpo obedezca a esa naturaleza, es decir, su naturaleza el la obediencia, la mortalidad; y sin embargo, lo que corresponde al alma su naturaleza es mandar, ser su dueña, por eso es divina (- la eterna disputa entre la dualidad y el todo-es-uno, que parece que en filosofía es el equivalente a la disputa derecha e izquierda en política. Además bien pudiera corresponderse la dualidad con la derecha y el todo-es-uno con la izquierda).
  5. En el mito final de Homero que se explica el tráfico de las almas cuando mueren, sus diferentes destinos, según los diferentes ríos subterráneos, se encuentra uno que bien podría recordar al infierno de los cristianos: Se distinguen cuatro ríos principales:
    1. El mayor es Océano, cuyo curso circular es el más externo.
    2. En sentido contrario discurre el río Aqueronte, que llega a la laguna Aquerusíade, que es donde van a parar la mayoría de los muertos que más pronto o más tarde son enviadas de nuevo a las generaciones de los seres vivos.
    3. El tercer río, Piriflegetonte ,va a parar a un gran lugar consumido por ingente fuego, que forma un lago inmenso de agua y cieno hirviente. De allí llega a los confines de la laguna Aquerusíade sin mezclarse con el agua de ésta; desembocando en la parte más baja del Tártaro, habiendo dado muchas vueltas bajo tierra.
    4. Al cuarto río, lo llaman Cócito, que en su recorrido pasa por un terrible lugar que llaman Estigio, y por la laguna Estigia.
              Los   finados  llegan  al lugar a  que conduce a  cada  uno  su  genio, son  antes  que  nada
              sometidos a juicio, tanto los buenos como los malos. Y pasa lo siguiente:
      1. Los que se estima que han vivido en el término medio, se encaminan al Aqueronte, suben a las barcas que hay para ellos y, a bordo de éstas, arriban a la laguna, donde si alguno ha delinquido en algo, son absueltos, recibiendo asimismo cada uno la recompensa de sus buenas acciones conforme a su mérito (- no sé bien si esto significa que el alma ocuparía un cuerpo de mejor naturaleza-).
      2. Los que, por el contrario, se estima que no tienen remedio por causa de la gravedad de sus yerros, a ésos el destino les tiene reservado las profundidades más profundas, es decir, el Tártaro, de donde no saldrán jamás (- parece el infierno, jeje-).
      3. En cambio, quienes se estima que han cometido delitos que tienen remedio, pero que siendo graves, sintieron remordimiento, éstos aunque tienen que ser arrojados al Tártaro, tienen cierta esperanza una vez que han pasado allí un tiempo. Tras ese tiempo son arrojados afuera el oleaje (- Puede que como dos tipos de purgatorio -):
        1. A los homicidas frente al Cócito,
        2. Y a los que maltrataron a su padre o a su madre frente al Piriflegetonte.
        Ambos, cada uno por su corriente, cuando llegan a la altura de la laguna Aquerusíade, llaman entonces a gritos, a aquellos a quienes hicieron mal. Si logran convencerlos, salen y cesan sus males; si no, son llevados de nuevo al Tártaro y de aquí otra vez a los ríos, y no cesan de padecer este tormento hasta que consiguen persuadir a quienes agraviaron …
23

Logicómix

COMPRAR

Escritores:  Apostolos Doxiadis
                   Christos H. Papadimitriou


Si digo que esta novela gráfica trata sobre la búsqueda de los fundamentos de las matemáticas, más de uno seguro que sale corriendo, y se perdería un libro absolutamente genial. De hecho para mi gusto se encuentra entre las mejores novelas gráficas de las que llevo leídas.

Es verdad que desarrolla - y más que bien, por cierto- el recorrido de esta búsqueda casi filosófica de unos cimientos (la Lógica) en los que fundamentar unas matemáticas para que sean soporte suficiente para la ciencia. Pero contado de forma tan dinámica, interesante y aventurera, que casi pudieras creer que lo que en realidad andan buscando es el Santo Grial. Así que aquí aparecen estos “caballeros” a modo casi de héroes compartiendo un obsesivo “objetivo de obtener conocimiento cierto sobre el mundo”.

Entre la originalidad con la que está elaborado este cómic, los mismos creadores de esta novela gráfica son a su vez personajes del cómic, que desde un escenario de lo más acertado: Grecia, a modo de intermedios, nos van trayendo al 2008, explicándonos la labor creadora de este cómic, a la vez que proporcionándonos una refrescante vuelta a la “normalidad” propia del resto de los mortales corrientes.

Pero cuando volvemos al asunto que aborda, es decir, al desarrollo en sí de esta historia de búsquedas, parte exactamente de otro escenario todavía más acertado. Nos sitúa en septiembre de 1939, porque ya que estamos con la Lógica, ¿no se trató de un tiempo de locura, un tiempo que parecía encontrarse secuestrado más que nunca por una total irracionalidad? se podría incluso criticar y con razón, a la venerada Razón - como dirían las hermanas Costello de Coetzee-, que parece haber fracasado, ¿es a esto a lo que ha acabado llevándonos la Razón?. Y es que hay que recordar que es en esta fecha precisa cuando la ideología nazi de Hitler, creada por la Razón, quiere expandirse en busca de su espacio vital. Acaban de invadir Polonia, y otra guerra mundial ha sido declarada: la IIGM.

Es en este instante cuando Bertrand Russell, el conocido lógico, matemático, pensador y escritor, -el cual nos va a guiar en este libro - va a dar una conferencia sobre “El papel de la Lógica en los asuntos humanos”, ¡¡ El papel de la Lógica en los asuntos humanos !!, -chilla el lector-,  manifestantes pacifistas angustiados, allí se encuentran. Buscan de Bertrand Russell, -que cuenta ahora con 68 años-, que se pronuncie sobre la irracionalidad de involucrarse en otra guerra. Y es que este Bertrand Russell además de lógico era conocido por su faceta de pacifista militante.
Empieza el espectáculo, nos contará su recorrido por el estudio de la lógica, y ya al final, obtendremos respuesta a la pregunta práctica. Todo un cebo y de lo más voluptuoso (adjetivo utilizado a conciencia).

No me voy sin decir que los dibujos son también geniales, con un colorido que me ha recordado muchísimo a los de Tintín. Y también que he disfrutado mucho con la forma en que los creadores han sabido relacionar y traernos las manifestaciones culturales de una época, citas de lo más oportunas de escritores, obras de teatro ... o las tragedias del mundo clásico a través de los mitos griegos, e incluso las ideologías innatas y que afectan incluso a los lógicos, resultando un conjunto de lo más completo.

Me despido con un chisme de lo más gracioso. Cuenta el libro que el lógico Wittgenstein, cuando heredó, decidió a su vez donar esa sustanciosa herencia a sus hermanas ya millonarias. A la pregunta de por qué a ellas y no a personas necesitadas de verdad, responde: “el dinero corrompe, mejor dárselo a los ya corruptos”.

Me voy, pero antes dejo dos citas de este Wittgenstein y otra de Russell:
  1. "Las respuestas a lo realmente importante están fuera del alcance de las palabras"
  2. "Todos los hechos de ciencia no bastan para entender el sentido del mundo"
  3. ¿Cómo anular el daño causado por el instinto, la emoción, el habito?


NOTAS:

  1. Bertrand Russell: 1872-1970. Fue premio Nobel de Literatura en 1950,
  2. En la Orestiada, es en la mitología, la primera vez que aparece la forma democrática de un juicio formado por ciudadanos.
  3. Se cuenta que ya sea considerado el resultado de esta búsqueda más o menos fracasada, al menos se puede afirmar que gracias a ella hoy en día tenemos un lenguaje para los ordenadores.
  4. Leer la obra de Ibsen: “Los espectros”. También a Russell le encantaba este pedazo de dramaturgo. Decía Russell tras ver esta obra: "Viajamos con peso muerto a bordo, y debemos deshacernos de él"