
Escritor: Amos Oz.
Es un cuento, y en él veremos un pueblo, digamos, maldito, con un extraño silencio, extraño porque en él ha desaparecido toda forma de vida animal. Ya no hay animales, ni insectos, ni reptiles. Nada de nada, incluso la carcoma ha desparecido. Nadie habla, ni explica qué pasó. Y el miedo, sobre todo en la noche. Se habla del diablo de la montaña que baja cada noche para hacer desparecer cualquier animal que haya podido visitar el lugar. Hasta aquí parece interesante, pero….
¿Me gustó? La verdad es que no. No sé porqué. Quizás no tuviera la predisposición. Lo he encontrado lleno de clichés típicos, como el rechazo gratuito de miembros de la comunidad que vencen esa soledad de la no pertenencia aliándose con los animales. Ese autocompadecimiento tan típico.














